Un perrito llega todos los días a la puerta de la casa de Kaewla-iat Orawan para recibir su alimento y como parte de un ritual que repite todos los días, lleva un regalo como agradecimiento.

Tua Plu es un perro que le agradece a la mujer por alimentarlo diariamente y le lleva regalos, cual gato con sus presas. Pero en este caso son hojas de árboles.

Kaewla-iat Orawan es una mujer tailandesa que alimenta docenas de perros sin hogar que recorren las calles de su localidad. No lo hace por aplausos o atención, sino por el húmedo, incondicional amor de sus queridos y peludos amigos.

«Todos los días llega con un objeto en su boca, usualmente una hoja y a veces un pedazo de papel. Pero antes de que alimente a los otros perros, debo alimentar a Tua Plu y su mamá», contó la mujer.