DOMINGO, 19 DE JUL.

Fuerte erupción solar interrumpió señales de radio en zonas iluminadas del planeta

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), se trató de un evento clasificado como X2.7, una categoría alta dentro de la escala de erupciones solares. Aunque fue la más intensa registrada en lo que va de 2025, no superó a la mayor del actual ciclo de actividad solar.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) registró una potente erupción solar, la cual habría provocado los apagones de radio que se reportaron en distintas regiones del planeta. Clasificada como un evento X2.7, la erupción fue detectada a las 04:25 (hora del Este de EE. UU.) del miércoles, y desencadenó una degradación temporal e incluso la pérdida total de señales de radio de alta frecuencia en varios continentes. El fenómeno, cuya extensión se estimó en aproximadamente 967.000 kilómetros, también fue observado este viernes en el hemisferio norte del Sol y estuvo acompañado por alteraciones en el campo electromagnético terrestre.

Estos eventos, explican los especialistas, pueden interferir con el GPS, las comunicaciones por radio y las redes satelitales, además de generar sobrecargas en sistemas eléctricos que afecten el suministro en ciertas regiones. Aunque no representan una amenaza catastrófica, sí pueden tener un impacto real en las actividades humanas si la tormenta alcanza suficiente intensidad.

La erupción fue captada por satélites de la NASA y llamó la atención por su forma inusual, similar a unas “alas de pájaro”, según describió la física espacial Tamitha Skov en su cuenta de X. “La cara del Sol estuvo tranquila, pero finalmente vimos una magnífica erupción de filamentos”, comentó. Aunque no se espera que impacte directamente, los expertos no descartan que una parte de la estructura pase cerca de la Tierra.

El fenómeno en cuestión es una eyección de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés), una gigantesca explosión de plasma y campos magnéticos que se origina en la corona solar. Si bien la mayor parte del material se aleja del planeta, los científicos advierten sobre la posibilidad de que una fracción de esta eyección roce nuestro entorno, lo que podría desencadenar una tormenta geomagnética con efectos tanto visibles como tecnológicos.

Uno de los efectos más sorprendentes que podría dejar esta tormenta sería la aparición de auroras boreales en latitudes inusualmente bajas. Fenómenos que suelen concentrarse cerca de los polos podrían observarse más cerca del ecuador, brindando un espectáculo visual poco común y recordando, al mismo tiempo, el poderoso vínculo entre el Sol y nuestro planeta.

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