La mano de Lula: la prueba de que un obrero puede llegar a gobernar un país
Al presidente de Brasil, quien fue reelecto este domingo, le falta el meñique de la mano izquierda: lo perdió a los 17 años, cuando tuvo un acceidente laboral en la fábrica matalúrgica en la que trabajaba. La demora en recibir atención médica fue clave para que le amputen el dedo.

