La láctea Verónica volvió a paralizarse por deuda salarial y se agrava la crisis de la industria
La histórica firma lechera con tres plantas en la provincia de Santa Fe atraviesa un largo proceso de crisis iniciado hace más de un año. También tiene deuda con sus proveedores y no procesa materia prima.
- Gremiales
- Ene 8, 2026
La planta de Verónica en la localidad de Clason está paralizada.
Las tres plantas de la empresa láctea Verónica continúan paralizadas ante la falta de pago de las cuotas salariales acordadas entre sus dueño y Atilra, el gremio del sector, en un conflicto que se extiende desde hace más de un año. “La situación es calamitoso, peor que cuando arrancó el conflicto”, dijo a Conclusión el trabajador de una de las plantas santafesinas.
La empresa había acordado con el gremio saldar una abultada deuda salarial que se contrajo en los últimos meses, en medio de una crisis de producción que, para los empleados, fue autoinfligida por la propia conducción de la compañía. Ante el incumplimiento de los pagos de diciembre, los trabajadores quitar su colaboración.
“Hoy la planta de Clason está vacía, literalmente vacía, solamente los trabajadores y algún repartidor”, dijo la fuente consultada por este diario digital. Incluso, en medio de la situación crítica, la firma dejó de pagar el transporte que lleva a los empleados de la zona hasta la planta ubicada sobre la ruta nacional 34, por lo que el último lunes nadie pudo llegar hasta el predio.
La láctea no procesa materia prima por falta de insumos, mantiene una deuda de unos 60 millones de dólares con productores tamberos y el 5 de enero último no pagó la cuota de la deuda acordada con Atilra. Desde entonces, las plantas volvieron a paralizarse y el conflicto se agudizó.
El presidente de la sociedad que administra las plantas de Verónica es Francisco Gonzalo Espiñeira, un español de 82 años, que comparte el paquete accionario con otros familiares. En total, la compañía empleaba hasta mediados del año pasado a unos 700 obreros, que por estos días no tienen claridad sobre su futuro salarial y laboral próximos.
A mediados de 2024, la firma presentó ante la Secretaría de Trabajo de la Nación un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que le permite despedir personal pagando el 50% del concepto indeminizatorio. A través de retiros voluntarios y otros acuerdos, se fue desprendiendo de parte de su equipo de trabajo, mientras veía recudido su nivel de producción.
La planta de Clason es la que mayor variedad de productos fabrica, ya que se elaboraban todos los tipos de quesos, dulce, manteca, crema y quesos untables. Verónica nació en 1923 como una pequeña empresa láctea de origen familiar en la localidad bonaerense que lleva el mismo nombre. “Adquirida luego por una familia de inmigrantes españoles de la región de Galicia, se radica en los años 60 en la cuenca lechera del centro de la provincia de Santa Fe”, dice la empresa en su página web.
En septiembre Verónica había conseguido un acuerdo con Atilra y los proveedores y volvió a producir, pero en los primeros días de 2026 no pudo sostener lo que había firmado y la industria volvió a quedar paralizada.

