La nueva dirigencia del SUPA Rosario sin acta de asunción y sin cuentas bancarias: «Está todo mal acá»
Durante una movilización realizada este martes en las puertas de la delegación de la Secretaría de Trabajo de la Nación, el secretario general elegido en diciembre de 2025, Marcelo Leiva, aseguró que su antecesor, César Aybar, y sus colaboradores "se llevaron todo".
- Gremiales
- Ene 20, 2026
La nueva dirigencia de la delegación Rosario del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), se manifestó durante la mañana de este martes frente las puertas de la delegación de la Secretaría de Trabajo de la Nación para reclamar por la formalización de la nueva Comisión Directiva que aún no alcanzaron a tener.
Consultado por Conclusión, el secretario general de la organización gremial, Marcelo Leiva, ilustró el momento que viven desde que en diciembre haya cambiado de manos la conducción del gremio: «Hoy estamos en la lona. El Ministerio no se hace presente, no tenemos acta de asunción, no tenemos certificación de la autoridad, no tenemos nada».
Enseguida, Leiva afirmó que la oficina laboral reconoce la nueva conducción y destacó: «Pero no tenemos el papel legal como para poder ejercer como Comisión Directiva».
«Hoy nos encontramos, desde hace un par de días con cuentas cerradas, deudas, depósitos que se hicieron y a los dos días desaparecieron», aclaró el dirigente para enseguida referirse al anterior secretario general, César Aybar: «Él no entiende que perdió, que él ya está, que si quiere hacer algo que lo haga dentro de cuatro años. No te deja trabajar».
Más adelante, profundizó sobre la situación: «Nosotros no podemos hacer nada. Hay gente que no cobró el aguinaldo, hay gente que no cobró el sueldo. Administrativos no tenemos, ningún papel, nada más. Se llevaron todo».
Más adelante aludió a que la administración anterior del gremio «robaron todo» y al ser consultado a quién se refería, Leiva fue tajante: «A César Aybar, y se lo digo en la cara yo, César Aibar. Los depósitos que hacen las empresas, los aportes de todos los trabajadores, en dos días desaparecieron».
«Nosotros representamos a 360 trabajadores. Está todo mal acá, la gente trabaja porque no hay paro, no hay nada. Pero hoy nosotros tenemos que comprarle los útiles a los chicos y no tenemos un solo centavo», expuso.
Finalmente, redondeó: «Las empresas no saben dónde depositar. Nos cerró el banco, nos cerró todo. Nos cerraron las puertas, así que no podemos hacer nada más que el ruido».

