Una delegada gremial de la sucursal 180 del supermercado Coto se filmó adentro de su lugar de trabajo denunciando la multiplicación de casos positivos de Covid19 entre los trabajadores de la empresa.

Natalia Galeano contó, además, que la empresa se niega a cerrar la sucursal evitando la propagación a la clientela y también se niega a realizar testeos a quienes estuvieron en contacto con el compañero infectado. Ambas medidas formarían parte mínima del protocolo que deben cumplir las instituciones que realizan tareas esenciales durante la pandemia.

«Están atentando contra la integridad física de los clientes y los compañeros, están todos como si nada, en silencio», muestra la delegada mientras graba.

La referencia al silencio no es casual. En mayo de este año, un delegado de la sucursal Retiro de Coto se filmó camino a la comisaría con la cara brutalmente lastimada. Según relató en ese video, una patota lo golpeó y lo amenazó de muerte tras denunciar que ante la confirmación de dos casos de Covid positivo en el local, la empresa no aisló a los trabajadores ni desinfectó la sucursal.

Delegada gremial de Coto hace grave denuncia

#GRAVEDelegada gremial de Coto de la suc. 180 de Flores denuncia un nuevo caso de COVID positivo entre los trabajadores. Asegura que la empresa sólo mandó una médica a dar una charla. Pide testeos a todos los compañeros y el cierre de la sucursal para desinfectar.

Posted by Info Gremiales on Wednesday, June 10, 2020

Y no son los únicos casos, hay más. Hace dos días, en Quilmes, tras 10 contagios, la intendenta Mayra Mendoza tuvo que negociar personalmente con la empresa para lograr la cuarentena de todos los trabajadores y al cierre del local donde selló el compromiso de desinfección, rotación total del personal y cuarentena obligatoria para quienes habían tenido contacto directo con los contagiados.

Natalia Galeano debe conocer estas historias, sin embargo decide hablar: «Hoy mandaron a una médica desde la empresa pero solamente para dar una charla.», y repite «Una charla», mostrando su indignación por la falta de cuidado de Coto con sus trabajadores y trabajadoras, con la clientela y con todos.

Mientras tanto, Ramón Muerza, principal referente gremial de supermercados Coto habló en AM 530. Allí le preguntaron por las condiciones de cuidado de los trabajadores: «Nosotros no salimos a contestar ninguna denuncia de redes porque son infundadas, sin conocimiento», dijo.

«Tuvimos que ir resolviendo nosotros porque el sindicato está cerrado hace 3 meses y en cada empresa, sus delegados fueron consiguiendo las cosas, los elementos de protección de los compañeros, aislando a los contagiados. Gracias a Dios y a la Virgen, el 90 por ciento de los compañeros que se contagiaron está dado de alta.»

Las protestas contra el rol de Muerza se multiplicaron en la pandemia. Primero los empleados le enrostraron la demora en el momento de actuar para pedir los elementos mínimos de seguridad. Después le facturaron haber aparecido rápidamente para mostrarse con Alfredo Coto y encarar una concentración para pedir la apertura de una sucursal clausurada por irregularidades.

Desde sus cuentas en las redes sociales, Trabajadores Autoconvocados de Coto, lo acusan de «bancar al patrón» y de intentar disciplinar a quienes piensan distinto.

Preocupación de Alberto Fernández 

La aceleración de los contagios de coronavirus en las sucursales de Coto es alarmante. En ese contexto, distintos representantes de los trabajadores le enviaron una desesperada carta al presidente Alberto Fernández, donde relatan distintos episodios que ocurrieron en las últimas semanas y le solicitan una audiencia urgente para ponerlo al tanto de toda la situación y pedirle que interceda.

Preocupado por el contenido de la misiva, el primer mandatario –según publicó el portal Gestión Sindical– acusó recibo y ordenó un encuentro virtual entre los empleados denunciantes y funcionarios del Ministerio de Trabajo, que encabeza Claudio Moroni. Tendrá lugar hoy jueves a las 16.