Alarma en el campo: avance del jabalí europeo que causa estragos millonarios en el sector
La plaga silenciosa que azota la zona agropecuaria fué introducida al país a principios del siglo XX para caza deportiva, su expansión descontrolada ya ocupa el 30% del territorio argentino y figura entre las más invasoras del planeta.
- Info general
- Jul 10, 2026
El avance del jabalí europeo en la Argentina se transformó en una de las principales preocupaciones para el campo y para las autoridades sanitarias. Su presencia genera daños valuados en 1.600 millones de dólares anuales, según estimaciones referidas por Francisco Pescio, docente de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba).
La especie fue ingresada al país a principios del siglo XX con fines recreativos, se expandió por gran parte del territorio nacional y figura entre las más invasoras del planeta. El impacto se refleja en la destrucción de cultivos, roturas de infraestructuras rurales, transmisión de enfermedades al ganado y hasta ataques a personas. La falta de coordinación estatal y un marco regulatorio eficiente profundizaron la crisis, mientras los especialistas advierten sobre una expansión sin freno.
Durante décadas, la población de esta especie se mantuvo bajo cierto control, pero la ausencia de depredadores naturales y la capacidad de adaptación del animal permitieron que su número creciera de manera sostenida. “Un grupo de estancieros trajo los primeros jabalíes europeos al país para la caza deportiva en La Pampa. Los dientes y las cabezas de estos animales son considerados trofeos, y además se aprovecha la carne y el cuero”, explicó el docente de la Universidad.
El jabalí depredador se encuentra presente en casi todas las provincias argentinas. Ocupa el puesto entre las quince especies más invasoras del planeta y, según Pescio, su presencia representa un serio desafío para la producción agropecuaria y la biodiversidad local. “Los ejemplares adultos son enormes y pueden ser agresivos. Pesan más de 200 kilos y no andan de a uno, sino en manadas grandes. No me los querría cruzar ni enfrentar”, advirtió el especialista.
La seguridad humana resultó afectada, ya que algunos ejemplares atacaron a personas. “Por ejemplo, el año pasado, un jabalí mató a un puestero en Mendoza. Y en estas semanas se vieron ejemplares en los alrededores de la localidad de Ingeniero Maschwitz, provincia de Buenos Aires, lo cual encendió las alarmas en el periurbano bonaerense”, relató el especialista.
En cuanto a la parte económica, «el jabalí causa daños en instalaciones rurales y arrasa con cultivos, lo que llevó a que las pérdidas se ubiquen en torno a los 1.600 millones de dólares por año», resaltó Pescio.


