Amenazas y robo de animales, la lucha de dos mujeres ranqueles de San Luis
La resistencia de Juanita y Noemí escribe un nuevo capítulo en el extenso derrotero de violencia contra las mujeres indígenas. Un extraño movimiento político impulsó la confiscación de animales. “Llevamos tres años de lucha, no vamos a bajar los brazos”, sostuvo Noemi Escudero en diálogo Conclusión.
- Info general
- May 27, 2023
Por Alejandro Maidana
Juana Alcántaro y Noemí Escudero llegan a tierra Ranquel en 2009 gracias a un proyecto de restitución de las mismas para darle inicio a un proyecto económico que les permitiese vivir y recuperar la cultura del territorio rankülche. La ley contempla la restitución de tierras, el reconocimiento de sus saberes ancestrales y prácticas culturales, para de esa forma poder alcanzar una reparación histórica.
Entre 2010 y 2019, Juanita y Noemí llegaron a tener 287 ovejas, 10 cabras, 10 caballos y 90 vacas aproximadamente. En 2013 a través de la policía de San Luis, consiguen marcas y señal propia para sus animales. En 2017, asumen como autoridades del Pueblo Ranquel y por un periodo de dos años, una asamblea tripartita integrado por las lonkas (cacicas) Ana Escudero y Laura Garay, y el lonko (cacique) Víctor Baigorria.
Al poco tiempo de gestión continua solo el lonko Baigorria, quien sigue siendo la autoridad con mandato vencido. En 2018 el Pueblo Ranquel recibe la visita del gobernador Alberto Rodríguez Saá, y entre los funcionarios del gobierno que lo acompañaron se encontraba Sergio Freixes. En julio de 2020, Juana y Noemí solicitan a quién dice ser interventor de la comunidad Ranquel, Sergio Freixes, un contrato de pastaje para acceder a la vacunación de los animales.
“Este interventor que fue puesto en su momento por los lonkos, al solicitarle que necesitábamos gestionar un contrato de pastaje para vacunar a nuestros animales, nos responde de muy mala manera que para evitar problemas nos compraba todos los animales, incluso hasta el perro. Claramente nos negamos, ya que necesitamos a los animales como sustento personal, y los mismos hacen a nuestra identidad cultural. No nos permitió hablar, se dio media vuelta y se retiró del lugar”, indicó Noemí Escudero en diálogo con Conclusión.
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Ante la negativa de las mujeres ranqueles, Sergio Freixes confisca lo animales e impide el ingreso para poder alimentarlos. “Días después me acerco a él ya que había echado candado a la puerta de ingreso, impidiéndonos el acceso de una camioneta que tenía pasto y maíz. Ante mi solicitud, me amenaza y se me imposibilita dicho ingreso, días después me percato que ya no cuento con mi trabajo”. En el estado provincial este interventor tiene una sentencia penal que lo imposibilitaría para poder llevar adelante su función pública. Situación que genera un vació que no hace otra cosa que fomentar la impunidad e incertidumbre.
Entre el 2020 y el 2021, Noemí y Juanita realizaron cartas y petitorios solicitando poder acceder a la vacunación de sus animales e insistiendo en acceder al RENSPA (Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios). Durante el 2021 tuvieron una audiencia con el gobernador Alberto Rodríguez Saá, quién dice desconocer la figura de Freixes Ranqueles y no pudiendo avanzar en una solución al conflicto. Del 10 al 29 de abril del 2022 realizan un acampe frente a la casa de gobierno provincial para reclamar por sus animales sin lograr una audiencia.
“El manoseo del que fuimos víctimas fue muy artero, nos hicieron pasear por distintos ministerios sin poder acceder a una respuesta y solución concreta. Por ello decidimos hacer los acampes, el primero duró de un día para el otro, ya que el gobernador de la provincia pasó por el lugar y nos divisó. Acto seguido baja su custodia y nos indica que Alberto Rodríguez Saá nos va a recibir en su despacho, esto finalmente se dio el 3 de diciembre de 2021. Allí nos dice que el no reconoce a Sergio Freixes como interventor del pueblo, nos llamó la atención, ya que ninguna persona sin permiso alguno puede hacerse cargo de la situación como lo hizo Freixes”, contó Noemí Escudero.
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Lamentablemente, al pretender entregar un petitorio sufren un hecho discriminatorio y se les niega el ingreso. Al regreso al Pueblo Ranquel, deben enfrentar un operativo policial con decenas de hombres a cargo donde se les imposibilita el ingreso y se les confisca los animales sin orden alguna, sumado a esto, los oficios labrados no fueron puestos a disposición de las damnificadas.
Luego de la infructífera reunión con el mandatario del ejecutivo provincial, ambas mujeres decidieron llevar adelante un nuevo acampe que se extendió por 18 días. “Se nos acusó de abigeato, del hurto de ganado, situación que empujó a que tengamos que regresar al territorio a pelear desde allí por nuestros animales. A los cuatro días de estar en nuestra tierra llegan unos 60 policías, desde la montada, pasando por la de antidisturbios y la rural, así fue como sin orden alguna y durante tres días, se llevó adelante el operativo. De esa manera, reunieron a todos nuestros animales bajo un operativo descomunal para controlar a dos mujeres y un menor de edad”.
A Juanita y Noemí se les vino el mundo abajo al contemplar como sus animales al ser arreados morían de cansancio y atacados por los perros que formaron parte del operativo. Otro dato no menor, y como burla a la situación vivida por ambas mujeres, se les informa que la denuncia por abigeato no lleva la firma de Sergio Freixes, sino del lonko de la comunidad ranquel Víctor Baigorria. “Ellos marcaron a los animales a gusto y elección, para dejarlos luego en custodia del lonko de la comunidad y del capataz que responde a Freixes. Todos los días pasa una patrulla para controlar a los animales, es una burla, nos hemos reunido con el fiscal en muchas oportunidades, estamos sufriendo un manoseo tremendo. Hasta el día de la fecha seguimos luchando por nuestros animales, continuando como corresponde por la vía legal, pero aún sin novedades favorables”.
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Si bien tanto a Juanita como a Noemí les informaron que había sido absueltas por el hurto de animales (abigeato), aún no tienen en su poder el escrito que así lo certifique. “Son todas palabras y promesas, como las que hemos recibido del propio fiscal, este se había comprometido el año pasado en brindar su posicionamiento ya que no existía prueba alguna en nuestra contra. Nos denuncian por quedarnos con animales que no nos pertenecen, si bien no pueden aseverar que no lo sean, mientras tanto nos difaman, nos denuncian por abigeato para de esa manera poder quedarse con nuestros animales. Lamentablemente si el día de mañana se nos restituyen los mismos, serán solo los que ellos consideran que nos corresponden, no los que se llevaron a través de denuncias sin sustento y presiones. Seguiremos peleando”, concluyó Noemí.
Fotos: Gentileza de EcoPress y Labulla

