De Fiorito al Cielo: se cumplen cinco años de la muerte de Diego Armando Maradona
El ídolo popular falleció el 25 de noviembre de 2020 a causa de una descompensación cardíaca. Es considerado uno de los mejores futbolistas del mundo, dueño de una personalidad rebelde y arrolladora.
- Info general
- Nov 25, 2025
Se cumplen cinco años del fallecimiento del astro futbolístico e ídolo popular Diego Armando Maradona, a causa de una descompensación cardíaca que le generó un edema de pulmón. Falleció el 25 de noviembre de 2020 a los 60 años en su casa de un barrio privado del municipio bonaerense de Tigre. Su velatorio, en medio de la pandemia de coronavirus, mostró el amor inconmensurable del pueblo argentino por uno de sus mejores hijos.
Como con sus goles a Inglaterra en el Mundial de México 1986, como con el fallecimiento de Carlos Gardel o Eva Perón, cada argentino, cada ciudadano de este país recuerda donde estaba y qué estaba haciendo ese miércoles a las 13.10 horas cuando se conoció la noticia de su paso a la inmortalidad.
Ese día se transformó en una herida abierta del pueblo argentino que comenzó a duelar la perdida inmensa de su máximo ídolo futbolístico y un icono de la cultura popular, nacional y mundial. Maradona fue un artista inigualable dentro del campo de juego, un jugador con potencia y destreza y dotado de una belleza técnica y creativa sin parangón.

Con virtudes y defectos, fue el argentino por excelencia y un fiel reflejo de su tierra: un Ave Fénix humanamente contradictoria, frontal, con pliegues y repliegues, sin pelos en la lengua, rebelde ante la injusticia, resiliente, con memoria de sus orígenes, con sentido de pertenencia por su lugar de nacimiento y con un amor inconmensurable por su tierra por la Patria.
Cebollita
Criado en el barrio bonaerense de Villa Fiorito, fue fichado para las divisiones juveniles de Argentinos Juniors, donde pasó cinco temporadas y obtuvo el récord de ser el máximo goleador del campeonato argentino cinco veces consecutivas.
En 1981 fue transferido a Boca Juniors, donde obtuvo el Campeonato Metropolitano, su único título en Argentina. Tras el Mundial de España de 1982, Maradona se convirtió en el primer futbolista en lograr el récord de ser el traspaso más caro del mundo dos veces, al ser transferido al Barcelona por 7,30 millones de euros y luego al Napoli de Italia por 12 millones de euros.
En España, Diego obtendría tres títulos nacionales antes de acabar en Italia en 1984. Allí, Maradona se convirtió en una de las figuras públicas más importantes de Nápoles, al llevar al equipo a lograr el scudetto en dos oportunidades (1987, 1990) y la Copa de la UEFA, el único título internacional de la institución.
Luego de siete temporadas como napolitano, en la que acabó como el máximo goleador histórico, Maradona abandonó Italia luego de obtener su primer positivo por dopaje en la temporada 1990-91. En la etapa final de su carrera, jugó en Sevilla y Newell’s Old Boys para acabar regresando a Boca Juniors en 1995 y terminar de retirarse en 1997.
Con la celeste y blanca
Con la Selección Argentina, Maradona fue campeón del Mundial Juvenil de 1979, y con los mayores del Mundial de México de 1986 como capitán del equipo, en la que protagonizaría una de las actuaciones individuales más destacadas de la historia del deporte, al anotar los dos célebres goles que dieron la victoria a su selección en el partido contra Inglaterra en los cuartos de final, el primero de ellos conocido como «la mano de Dios» y el segundo como el «Gol del Siglo», señalado por una votación de la FIFA como el mejor en la historia de los mundiales del siglo XX.
En Italia 1990, Argentina casi repetiría la misma gesta, pero acabaría como subcampeón al perder la final con Alemania, con un dudoso penal otorgado al seleccionado germano.
Después de tres años de ausencia por sus problemas de dopaje, Maradona regresó para ayudar en la clasificación de Argentina para el Mundial de Estados Unidos de 1994, torneo en el que Diego volvería a dar positivo en drogas prohibidas para la competición al encontrarse efedrina en sus muestras, siendo expulsado de la competición, lo que contribuyó a la posterior eliminación de Argentina en octavos de final. Esa fue su última participación a nivel selecciones como jugador.
Tras recuperarse de su enfermedad a principios de siglo, Maradona empezó a dar muestras de grandes mejorías y su pico lo alcanzó como entrenador de la Selección argentina en el Mundial de Sudáfrica 2010. En aquella competencia se lo vio lucido, esplendido físicamente, feliz y contento de estar al lado de una pelota y comandando a la albiceleste.



