El Papa León XIV conmovió a más de un millón de jóvenes en Roma: «Con Cristo todo es posible»
Ante más de un millón de personas reunidas en la zona de Tor Vergata, el Pontífice animó a los jóvenes a aspirar a lo grande. Además, enfatizó sobre la importancia de la fraternidad y el diálogo, y renovó la invitación para la Jornada Mundial de la Juventud de 2027 en Seúl, Corea del Sur.
- Info general
- Ago 3, 2025
Visiblemente conmovido y rodeado por una multitud que superó el millón de personas, el papa León XIV cerró este sábado el Jubileo de los Jóvenes en la explanada de Tor Vergata, Roma, con un mensaje contundente de fe y esperanza. Desde un escenario adornado de rojo, blanco y dorado, el Santo Padre animó a los jóvenes del mundo a aspirar a lo grande: «No se conformen con menos. Con Cristo, todo es posible».
El papa, dedicó sus palabras a la juventud mundial, un microcosmos de rostros y almas de todas las edades y nacionalidades, enfatizando la importancia de la fraternidad y el diálogo, y renovó la invitación para la Jornada Mundial de la Juventud de 2027 en Seúl, Corea del Sur.
En su homilía, advirtió a los jóvenes que la plenitud de la existencia no depende de lo material, y luego, tras la eucaristía, rezó el Ángelus e impartió su bendición final, sellando lo que se consideró el evento más concurrido del Año Santo.»¡Fue una cascada de gracia para la Iglesia y para el mundo entero! Y fue así gracias a la participación de cada uno de ustedes», expresó el Papa, agradeciendo «uno por uno, de todo corazón».
Un momento de profunda emoción se vivió cuando León XIV recordó a María Cobo, de 30 años, y Pascale Rafic, de 18 años, las dos jóvenes peregrinas fallecidas en los días previos al evento. María, de nacionalidad española, falleció el 30 de julio antes de llegar a Roma, mientras que Pascale, de origen egipcio, falleció el 2 de agosto a causa de un infarto mientras viajaba en autobús. El Pontífice había recibido a los compañeros de viaje de Pascale en el Vaticano, en un gesto de consuelo y ánimo.
El Papa también dirigió un sentido mensaje a los jóvenes que viven en zonas de conflicto. «En comunión con Cristo, nuestra paz y esperanza para el mundo, estamos más cerca que nunca de los jóvenes que sufren los males más graves causados por otros seres humanos. Estamos con los jóvenes de Gaza, con los jóvenes de Ucrania, con los de todas las tierras ensangrentadas por la guerra», afirmó en inglés.
Asimismo, lanzó un claro llamamiento a los jóvenes presentes: «Jóvenes hermanos y hermanas, ustedes son la señal de que un mundo diferente es posible: un mundo de fraternidad y amistad, donde los conflictos se resuelvan no con las armas, sino con el diálogo». Y agregó en español: «Sí, con Cristo es posible. Con su amor, con su perdón, con la fuerza de su Espíritu».
Rumbo a Seúl 2027
Citando a san Juan Pablo II, León XIV definió a los jóvenes como «centinelas del mañana» y «semillas de esperanza», y confirmó la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Seúl, Corea del Sur, del 3 al 8 de agosto de 2027. «¡Nos vemos en Seúl entonces! Sigamos soñando juntos, sigamos esperando juntos», exclamó ante la ovación general.
Antes de despedirse, el Papa volvió al centro del escenario para agradecer a los organizadores, al coro y a los fieles, y dedicó unas últimas palabras a quienes no pudieron asistir: «Lleven esta alegría al mundo entero. Ustedes son la sal de la tierra, la luz del mundo. ¡Gracias a todos y buen viaje!». El Jubileo concluyó con una fuerte ovación y un coro unánime: «¡Papa León, Papa León!», sellando un momento histórico de fe y comunión para la juventud global.


