El regreso del sarampión: por qué volvió a circular en América y qué ocurre en Argentina
En Argentina ya hubo contagios confirmados y especialistas advierten que la baja vacunación deja a la población expuesta. El llamado urgente: completar esquemas y reforzar la vigilancia epidemiológica.
- Conclusion TV
- Dic 1, 2025
Tras décadas de control, el sarampión vuelve a despertar alertas en América. En 2025, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) revocó el estatus de “región libre de sarampión endémico” luego de un brote masivo en Canadá -más de 5.000 casos-, y los contagios se multiplicaron por 30 en la región respecto al año anterior.
Según un informe global de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cobertura mundial de vacunación cayó tras la pandemia, lo que dejó a millones de niños sin protección. En 2024 se estimaron 11 millones de infecciones y unas 95.000 muertes por sarampión -aunque los fallecimientos globales bajaron un 88 % desde el año 2000, gracias a que la vacunación evitó cerca de 59 millones de muertes-.
En América, la reintroducción del virus ya dejó huella: entre enero y abril de 2025 se confirmaron 2.318 casos, incluidas tres muertes, un incremento dramático frente a 2024.
En Argentina ya hay casos reportados: al 18 abril de 2025, se notificaron 21 contagios, algunos importados y otros vinculados epidemiológicamente.
El Dr. Carlos Pérez habló con Conclusión y explicó que el sarampión es una infección viral altamente contagiosa: una persona infectada puede contagiar hasta 18 personas que no estén inmunizadas.
Comienza con un periodo de incubación de 8 a 12 días, seguido de síntomas catarrales -conjuntivitis intensa, secreción, rinitis, fiebre, tos persistente- y luego aparece un exantema (erupción en la piel) típico, acompañado de manchas en la mucosa de la boca. Ese cuadro puede confundirse al principio con otras enfermedades, lo que dificulta su detección temprana.
El sarampión puede ser grave, sobre todo en poblaciones vulnerables: niños pequeños (especialmente menores de 5 años), bebés menores de 6 meses, adultos mayores, embarazadas e inmunocomprometidos. Entre sus posibles complicaciones están la neumonía, la encefalitis, ceguera, y en casos extremos, la muerte.
Si bien la vacuna contra sarampión/es rubéola/paperas (triple viral) -segura, eficaz y gratuita- fue clave para la eliminación, la caída en la tasa de vacunación pone hoy en jaque la inmunidad colectiva. La OMS advierte que para evitar brotes es necesario que al menos el 95 % de la población esté vacunada con dos dosis.
Para el Dr. Pérez, la situación exige actuar con urgencia: revincular a quienes no completaron su esquema, reforzar campañas de vacunación y mantener vigilancia epidemiológica. No vacunar ya no es una opción, sino una falla colectiva frente a un virus que “no respeta fronteras”.

