DOMINGO, 19 DE JUL.

El varamiento intencional de las orcas cautivan a los turistas en Península Valdés

La costa se convierte en escenario de uno de los comportamientos predatorios más fascinantes del reino animal. Puede presenciarse principalmente entre los meses de marzo y mayo, con registros complementarios en septiembre y octubre.

La costa de la Península Valdés, en la Patagonia argentina, se convierte cada año en el escenario de uno de los comportamientos predatorios más fascinantes del reino animal, el varamiento intencional de las orcas. Este fenómeno natural, único en el mundo, atrae a fotógrafos y científicos que buscan ser testigos de una estrategia de caza sin igual.

En un rincón remoto del sector patagónico argentino se produce, uno de los fenómenos naturales más extraordinarios y singulares del planeta. Que solo se observa de manera sistemática en la Península Valdés, declarada Patrimonio Natural de la Humanidad y uno de los principales santuarios de fauna marina del hemisferio sur.

Este comportamiento excepcional puede presenciarse principalmente entre los meses de marzo y mayo, con registros complementarios en septiembre y octubre, coincidiendo con la presencia de colonias de lobos marinos de un pelo y elefantes marinos, según explican los expertos.

Los puntos clave para la observación son las unidades operativas de Punta Norte y Caleta Valdés, ubicadas a unos 80 kilómetros de Puerto Pirámides, dentro del área protegida que integra el entorno turístico de Puerto Madryn.

El varamiento intencional: una técnica de caza única

Las orcas de esta región son mundialmente conocidas por desarrollar el varamiento intencional. Durante esta maniobra, los animales se impulsan con un potente coletazo que los lanza deliberadamente fuera del agua en marea alta. El objetivo es capturar crías de lobos o elefantes marinos que se encuentran en la orilla.

Este comportamiento no es instintivo, sino cultural. Se transmite de madres a hijos dentro de grupos familiares organizados bajo un sistema matriarcal. Los ejemplares jóvenes pasan años observando a los adultos antes de dominar esta compleja y arriesgada maniobra.

Gracias a la foto-identificación (basada en las marcas de sus aletas dorsales), investigadores han logrado identificar a cada individuo, permitiendo un seguimiento científico detallado para la conservación de la especie.

El avistamiento en Punta Norte y Caleta Valdés

Para presenciar un ataque, la paciencia y la planificación son fundamentales.

El rol de las mareas: Las orcas necesitan profundidad para impulsarse. La «ventana de ataque» suele ser desde dos horas antes hasta dos horas después de la marea alta (pleamar).

Condiciones climáticas: Los vientos intensos del norte generan oleaje que dificulta la caza, ya que las orcas usan el sonido para localizar a sus presas.

Equipamiento: Es indispensable llevar binoculares y llegar con antelación a los miradores públicos, que cuentan con senderos y servicios básicos.

Dato experto: Puedes profundizar en el conocimiento de estos ejemplares en el sitio web de Península Valdés Orca Research (PVOR), donde está disponible el catálogo de identificación de orcas.

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