La niñera argentina detenida por el ICE contó el calvario que vivió tras un mes bajo arresto en Estados Unidos
Desde el uso de "cadenas" alrededor de su cuerpo, condiciones de hacinamiento en las que fue encerrada y hasta una tobillera electrónica con la que fue tratada "como un criminal", parte de las torturas que tuvo que atravesar la joven.
- Info general
- Ago 15, 2026
Iliana Lick, la niñera argentina detenida en el aeropuerto de Filadelfia por el ICE de Donald Trump, contó el tormento que vivió durante casi un mes bajo arresto en Estados Unidos.
Desde el uso de «cadenas» alrededor de su cuerpo, condiciones de hacinamiento en las que fue encerrada y hasta una tobillera electrónica con la que fue tratada «como un criminal», parte de las torturas que tuvo que atravesar la joven.
El 11 de julio, la argentina de 30 años se encontraba en el aeropuerto de Filadelfia, a punto de abordar con sus amigos un vuelo hacia Kansas City para presenciar el partido de la Selección Argentina contra Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026. Sin embargo, agentes del servicio de inmigración estadounidense la detuvieron y la trasladaron a un centro de inmigrantes.
«Te tratan como a un criminal. Me pusieron esposas en las muñecas, me ataron unas cadenas alrededor del cuerpo, a la altura del estómago, y también en los pies. No te podés mover y duelen un montón. Nos trasladaban como si fuésemos criminales de alto riesgo», narró.
Según explicó, la joven fue llevada a cuatro centros distintos de detenciones de Pensilvania, Luisiana, Texas y Nuevo México durante el mes que estuvo presa. Lick tenía una prórroga de la visa y tenía pendiente una solicitud que le permitiera obtener un permiso de trabajo. Pese a eso, las autoridades sostuvieron que se quedó más tiempo del que tenía permitido y la arrestaron.
SU CALVARIO EN PRISIÓN
«No nos decían a dónde nos llevaban. La primera vez me subieron a una combi por ocho horas. Llegué a pensar que me estaban llevando a la frontera o que me iban a deportar», señaló.
Había ingresado a Estados Unidos en marzo de 2023 con una visa de turista y estaba instalada desde el 2025 junto a su pareja en el sur de Filadelfia, donde trabajaba como niñera mientras esperaba una resolución sobre su trámite migratorio que le permitiría permanecer en el país.
«Al principio me pusieron en una habitación con una persona que había cometido un crimen. En Luisiana compartía una habitación con más de 100 personas, en condiciones muy básicas y con los sanitarios expuestos», contó.
Y luego siguió: «En Texas tuve que dormir en una carpa para unas 50 mujeres, sin ningún tipo de privacidad en los baños ni en las duchas. Las camas no llegan a ser ni de una plaza. No tenés almohada y no podés dormir porque siempre están las luces prendidas».
Su salida de prisión se dio tras el pago de una fianza de US$ 10.000 el viernes pasado, pese a que su situación judicial deberá ser determinada por un juez. «ICE me puso una tobillera electrónica para tenerme controlada. Es muy incómodo tener la tobillera y andar como una criminal. Estamos ahora en verano en Estados Unidos y trato de usar pantalones largos para que no se vea. Es bastante vergonzoso», describió.

