León XIV reclamó por el bienestar de los venezolanos y pidió que prevalezca ante cualquier otro interés
La máxima autoridad de la Iglesia católica animó a la población a fortalecer la oración y el compromiso social e instó a las partes involucradas a abandonar el camino de la violencia y tomar una salida basada en la justicia, la estabilidad y el respeto.
- Info general
- Ene 4, 2026
El papa León XIV manifestó este domingo su profunda preocupación por la situación en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro a manos de fuerzas estadounidenses, y ha instado a que el bien del pueblo prime sobre cualquier otra consideración. El pontífice subrayó la necesidad de garantizar la soberanía y el estado de derecho en la nación sudamericana.
Durante el rezo del Ángelus en el Palacio Apostólico, el pontífice instó a las partes involucradas a abandonar el camino de la violencia y abogar por una salida basada en la justicia, la estabilidad y el respeto irrestricto al marco constitucional.
En su mensaje desde la ventana de la Plaza de San Pedro, el líder de la Iglesia Católica fue tajante al reclamar que se garantice la soberanía del país sudamericano y se asegure «el Estado de Derecho inscrito en la Constitución».
Asimismo, hizo un llamado especial a no descuidar los derechos humanos y civiles, poniendo el foco en los sectores más vulnerables que padecen la crisis económica. El papa, de origen estadounidense pero con una fuerte impronta latinoamericana por su labor misionera en Perú, pidió la intercesión de la Virgen de Coromoto por el futuro de la nación caribeña.
La postura de León XIV mantiene la línea de cautela y diálogo que ha caracterizado su gestión desde su elección en mayo pasado. En diciembre, durante su regreso de una visita a Líbano, el pontífice ya había marcado distancia de las amenazas militares de Donald Trump al sostener que «siempre es mejor buscar maneras de diálogo o presión, quizá presiones económicas, pero buscando otra manera para cambiar». Esta búsqueda de una transición pacífica incluso había sido agradecida públicamente por el propio Maduro meses atrás.
Mientras que el Vaticano sigue de cerca la crisis no solo por la vocación diplomática del papa, sino por el peso de figuras clave en su administración, como el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra, actual «número dos» de la Secretaría de Estado.
Además, la comunidad internacional debate la legalidad de la intervención, la Santa Sede refuerza su pedido de una salida que evite mayores sufrimientos a la población y respete la autodeterminación venezolana.

