MIéRCOLES, 21 DE OCT.

Un cuadro robado por los nazis, perdido por 80 años, vuelve a la luz en Mar del Plata

La familia Kadgien, descendiente del nazi Friedrich Kadgien, puso a disposición de la Justicia Civil el cuadro robado durante la Segunda Guerra Mundial. Hay dos detenidos.

El cuadro que había sido robado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial y que estuvo perdido por más de ocho décadas, fue hallado en una casa de Mar del Plata, lo que desató una investigación judicial con dos personas detenidas. Se trata de Patricia Kadgien, la hija de Friedrich Kadgien, y su esposo.

El cuadro que salió de las sombras es el reconocido “Retrato de una dama”, una obra del pintor italiano Giuseppe Vittore Ghislandi, conocida también como Portrait of a Lady (Contessa Colleoni), que formaba parte de la colección del marchante de arte judío Jacques Goudstikker en Países Bajos. Goudstikker fue obligado a entregar más de 1.100 piezas confiscadas por el régimen nazi en Ámsterdam. Tras la guerra, la pintura terminó en manos de Friedrich Kadgien, un oficial de las SS y colaborador directo de Hermann Göring, quien huyó a Sudamérica y se estableció en Argentina.

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La obra apareció recientemente en una fotografía publicada en un aviso inmobiliario para la venta de una casa en el barrio Parque Luro, propiedad de la familia de Kadgien. El cuadro se encontraba colgado en el living, lo que llamó la atención del diario neerlandés Algemeen Dagblad, que lleva años buscando pistas sobre las piezas desaparecidas. La confirmación llegó tras un análisis de expertos de la Agencia del Patrimonio Cultural de Países Bajos, que verificaron la autenticidad de la pintura.

A raíz de este hallazgo, la Policía Federal Argentina realizó allanamientos en la vivienda de la hija de Kadgien, Patricia Kadgien, y su esposo, quienes quedaron detenidos bajo arresto domiciliario por 72 horas acusados de entorpecer la investigación. Aunque en el operativo no se encontró el cuadro -sólo un tapiz en el lugar donde estaba colgado y marcas visibles en la pared- se incautaron estampas europeas, documentos, celulares y armas.

La causa se inició a partir de una denuncia de la Dirección General de Aduanas y de Interpol, y está bajo la órbita del Juzgado Federal de Garantías Nº 2, con el fiscal Carlos Martínez a cargo.

Por su parte, los herederos del marchante Goudstikker, encabezados por Marei von Saher, han anunciado acciones legales para recuperar el retrato y continuar con la restitución del patrimonio cultural sustraído durante el Holocausto. Además, las autoridades neerlandesas investigan otra obra desaparecida, un bodegón del artista Abraham Mignon, vinculada a la familia Kadgien.

Este caso vuelve a poner en foco la larga historia de expolio artístico nazi y los complejos procesos para identificar, recuperar y repatriar obras que llevan décadas desaparecidas, sumándose a un esfuerzo global por justicia y memoria.

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