MARTES, 07 DE JUL.

El volcán Etna disminuyó su actividad y el aeropuerto de Catania, en el sur de Italia, volvió a recibir vuelos 

El volcán entró en actividad el pasado 26 de junio y, entre el 2 y 3 de julio, llegó a expulsar pequeños flujos de lava. El domingo emanó espesas columnas de cenizas y humo que obligaron a suspender el tráfico aéreo en Catania. 

 

El volcán Etna, ubicado en la región de Sicilia, en el sur de Italia, se mostró activo en los últimos diez días: además de humo y ceniza, entre el jueves y el viernes se registraron algunas erupciones de lava. Ante esta situación, la actividad en el aeropuerto de Catania –ubicado a unos 45 kilómetros de la cumbre rocosa–, estuvo paralizada por casi cuarenta y ocho horas, pero se reanudaron durante la mañana de este martes.

En las últimas horas el Observatorio del Etna del Instituto Nacional Italiano de Geofísica (Ingv) rebajó de rojo a naranja el código de color para el tráfico aéreo. El Aviso del Observatorio Volcánico para la Aviación que se publicó durante la mañana de este martes precisó que la actividad estromboliana de los cráteres de la cumbre del volcán disminuyeron y que las emisiones de ceniza se redujeron.

Si bien la actividad del volcán está disminuyendo, al igual que las emisiones de ceniza, el temblor volcánico, que indica la presencia de energía en los conductos magmáticos del Etna, se mantiene en niveles medio-altos.

Como Instituto Nacional Italiano de Geofísica detalló que el fenómeno, de momento, está confinado en el área del cráter Voragine –zona que se monitorea mediante cámaras de vigilancia visual y térmica– el aeropuerto de Catania-Fontanarossa decidió retomar su actividad desde la mañana de este martes.

El domingo se observó que el cráter situado en la ladera oriental del volcán empezó a emitir espesas columnas de cenizas. Por ello, se decidió prohibir totalmente la legada y la salida de aviones desde Catania y muchos vuelos debieron desviar a Palermo, Trapani-Birgi y Comiso.

Si bien la actividad en el aeropuerto se restableció este martes, el fenómeno volcánico generó la cancelación de 120 vuelos y más de 60 desvíos. Para asegurar la movilidad de los viajantes, en la región se activó un plan de transporte alternativo, con autobuses que viajaban desde los aeropuertos afectados y trenes especiales en la ruta Palermo-Messina-Catania.

La emisión de ceniza del pasado domingo fue tal que alcanzó una altura de 1,5 kilómetros. Además, el viento sur que se registraba en la región se encargó de dispersar las columnas y los residuos por la zona.

El volcán entró en actividad el pasado 26 de junio. Se trató de un proceso eruptivo caracterizado por la expulsión de lava. En un comunicado difundido el domingo, el Ingv aseguró que los flujos de lava se detuvieron por completo el 4 de julio. Asimismo, entre la noche del 2 y el 3 de julio se detectó un segundo y pequeño flujo de lava que avanzó poco más de cien metros antes de detenerse.

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