DOMINGO, 19 DE JUL.

Escándalo en el Ejército alemán por saludos nazis, acoso sexual y consumo de drogas

El ministro de Defensa, Boris Pistorius, calificó los hechos como “estremecedores”, mientras la Bundeswehr investiga a decenas de soldados de un regimiento de paracaidistas por extremismo de derecha y graves conductas indebidas.

La Bundeswehr, el Ejército alemán, abrió una investigación interna contra decenas de soldados del 26º Regimiento de Paracaidistas con base en la ciudad de Zweibrücken, tras denuncias por presuntos casos de extremismo de derecha, antisemitismo, acoso sexual, rituales violentos y consumo de drogas. La causa, que generó un fuerte impacto institucional, fue revelada por el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung a partir de expedientes oficiales.

Según informó el medio alemán, en los últimos meses se iniciaron pesquisas contra al menos 55 militares de esta unidad, integrada por unos 1.800 soldados. En ese marco, varias decenas están acusadas de agresiones sexuales y acoso contra mujeres, mientras que al menos 30 habrían participado en incidentes vinculados con ideologías de extrema derecha y manifestaciones antisemitas. Además, los documentos dan cuenta de un consumo excesivo de alcohol y del uso de cocaína.

En total, se investigan más de 200 cargos penales y disciplinarios. Como consecuencia, unos 20 soldados ya fueron dados de baja de las Fuerzas Armadas y a otros, incluidos suboficiales, se les prohibió portar el uniforme.

Al respecto, el general Harald Gante expresó que la conmoción fue profunda, no solo por la gravedad de los hechos, sino también por la forma en que habrían sido manejados inicialmente.

De acuerdo con testimonios recogidos bajo anonimato, dentro del regimiento existía una camarilla abiertamente antisemita de extrema derecha, con expresiones como insultos, saludos nazis y comportamientos degradantes hacia las mujeres. Asimismo, se describieron situaciones de acoso reiterado, exhibicionismo y comentarios sexuales inapropiados que, según las denunciantes, formaban parte de la vida cotidiana en algunas compañías.

En ese contexto, varias mujeres señalaron que quienes se negaban a participar o denunciaban estas prácticas eran apartadas o sometidas a hostigamiento laboral. Recién después de múltiples presentaciones ante la Comisaría Parlamentaria para la Bundeswehr se anunció un plan de acción específico para las tropas aerotransportadas, que incluía cambios en la formación, el liderazgo y las políticas de prevención.

Sin embargo, según el FAZ, estas medidas provocaron resistencia interna. Algunas denunciantes relataron que, lejos de cesar, ciertos comportamientos se intensificaron como forma de provocación, generando un clima de intimidación y silencio. Cabe recordar que la legislación militar alemana obliga a los oficiales a denunciar cualquier conducta extremista y a colaborar activamente con las investigaciones.

Frente a la magnitud del escándalo, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, calificó los hechos como “totalmente incompatibles” con los valores fundamentales de la Bundeswehr y reprochó a las autoridades locales no haber actuado con la firmeza necesaria desde el inicio. Además, advirtió que el extremismo de derecha, la violencia sexual y el consumo de drogas no serán tolerados en las Fuerzas Armadas.

Por su parte, voceros del Ejército alemán aseguraron que, una vez conocidos los hechos, se activaron investigaciones internas y procedimientos disciplinarios, y remarcaron que los responsables podrían enfrentar no solo la expulsión de la fuerza, sino también procesos en la justicia ordinaria. En Alemania, la exaltación del nazismo está severamente penada por la ley.

Las autoridades señalaron que el caso de Zweibrücken no es un hecho aislado, ya que se investigan situaciones similares en otras unidades.

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