SáBADO, 31 DE OCT.

Europa en llamas: Alemania se sumó a la rebelión contra el ajuste y el alto costo de vida

Miles de jóvenes se movilizaron en más de 30 ciudades alemanas contra el encarecimiento de la vida, los recortes sociales y los planes de reinstaurar el servicio militar obligatorio. En Colonia, la Policía suspendió una marcha y utilizó camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes. Las protestas se sumaron a las jornadas de movilización registradas en Francia y otros países europeos.

Alemania vivió este sábado una jornada de masivas protestas juveniles que terminó con incidentes y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en distintas ciudades. Convocadas por el movimiento «Gen Z regelt» (La Generación Z toma las riendas), las movilizaciones se desarrollaron en más de 30 localidades y expresaron el rechazo al alto costo de vida, los recortes sociales y los planes de establecer nuevamente el servicio militar obligatorio. En Colonia, la tensión escaló cuando la Policía suspendió una marcha y desplegó camiones hidrantes contra los manifestantes.

El movimiento juvenil había convocado manifestaciones en 34 ciudades de Alemania y esperaba reunir a más de 165.000 personas. Las movilizaciones reclamaron mayores inversiones en educación, salud, seguridad social y políticas contra el cambio climático, además de cuestionar el aumento del gasto militar frente a las necesidades sociales.

La convocatoria también expresó el malestar de adolescentes y jóvenes adultos por la falta de oportunidades y el deterioro de sus condiciones de vida. Las protestas estuvieron inspiradas en movimientos similares surgidos en Francia e Italia, donde distintos sectores juveniles habían salido a las calles para cuestionar las políticas económicas y a las élites políticas.

Los organizadores insistieron en que las manifestaciones debían desarrollarse pacíficamente y rechazaron cualquier expresión de violencia, la presencia de grupos extremistas y el uso de armas u objetos contra las fuerzas de seguridad.

Uno de los episodios de mayor tensión se registró en Colonia, donde la Policía desplegó un importante operativo de seguridad, suspendió una marcha y utilizó camiones hidrantes para dispersar a los participantes.

Según las autoridades, la intervención se produjo después de incidentes protagonizados por personas encapuchadas y del uso de elementos pirotécnicos. La respuesta policial generó escenas de tensión en medio de una jornada que había sido convocada como una protesta pacífica.

En Berlín, numerosos comercios cerraron sus puertas y protegieron sus escaparates ante el temor a posibles saqueos y daños. Otros establecimientos directamente suspendieron la atención al público durante las manifestaciones.

Aunque las autoridades de seguridad aseguraron que no habían recibido información sobre llamamientos concretos a la violencia, el Ministerio del Interior advirtió sobre la participación de sectores de extrema izquierda y grupos vinculados a extremismos de origen extranjero.

«Gen Z regelt» había surgido pocas semanas antes de la movilización y contaba con un equipo central de coordinación de aproximadamente 30 personas. Si bien difundió convocatorias en 34 ciudades, sus integrantes asumieron directamente la organización de las protestas en Colonia, Berlín, Fráncfort y Múnich.

Veronika Dinter, portavoz del movimiento, había advertido sobre la situación de precariedad que atravesaban los jóvenes y cuestionado la falta de respuestas institucionales a sus demandas.

La jornada alemana se sumó así a una serie de movilizaciones que habían sacudido distintas capitales europeas, especialmente Francia, donde las protestas contra el costo de vida y el deterioro de los servicios públicos habían derivado en graves enfrentamientos y centenares de detenciones.

Con reclamos centrados en la educación, el empleo, la protección social y el futuro de las nuevas generaciones, las manifestaciones dejaron en evidencia la expansión del malestar juvenil en Europa.

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