Feijóo prometió una «limpieza total» y cargó contra Sánchez por la «degeneración» política en España
El líder del Partido Popular acusó al Gobierno español de perseguir a jueces, fiscales y fuerzas de seguridad, y aseguró que exigirá todas las responsabilidades en caso de llegar al poder. Además, dio por firmado el "epitafio político" del presidente Pedro Sánchez.
- Internacionales
- Jun 13, 2026
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, lanzó este sábado un duro discurso contra el Gobierno de Pedro Sánchez al prometer una «limpieza total» de las instituciones españolas y denunciar una supuesta persecución contra jueces, fiscales y fuerzas de seguridad. Durante la tradicional romería popular de O Pino, en Galicia, el dirigente opositor sostuvo que el actual Ejecutivo atraviesa una profunda «degeneración política» y afirmó que el ciclo del mandatario socialista está llegando a su fin.
Ante miles de militantes y simpatizantes reunidos en O Pino, en la provincia de A Coruña, Feijóo cuestionó con dureza la gestión del Gobierno central y se preguntó qué debe hacerse frente a una administración que, según sus palabras, «distingue, señala y persigue» a las comunidades autónomas que no respaldan al Partido Socialista.
En ese contexto, acusó al Ejecutivo de ser «capaz incluso de organizar cacerías contra la Policía, contra la Guardia Civil, contra los jueces y contra los fiscales por hacer su trabajo». Frente a ese escenario, sostuvo que la solución pasa por impulsar un cambio político profundo y por una revisión exhaustiva del funcionamiento institucional del Estado.
Asimismo, el líder popular vinculó al presidente Pedro Sánchez con una serie de escándalos que, a su juicio, reflejan un deterioro creciente de la vida pública española. «Cuando todos nos quedamos perplejos con el enchufe de su hermano, apareció el fiscal general. Luego, por si fuera poco, aparecieron Koldo y Ábalos, junto a Santos Cerdán y un tal Paco Salazar», afirmó, al enumerar distintos episodios que la oposición considera signos de corrupción.
En uno de los pasajes más contundentes de su intervención, Feijóo aseguró que «las cloacas lo han manchado todo» y sostuvo que quienes llegaron al poder con la promesa de combatir las irregularidades «han gobernado todos estos años, y no lo digo yo, lo dicen los sumarios, como una organización criminal».
Convencido de que el desgaste político del jefe del Gobierno español es irreversible, el dirigente del Partido Popular descartó que Sánchez pueda mantener su proyecto político más allá de la actual legislatura. «Todavía dicen que van a seguir en 2027. Pues no», sentenció, antes de señalar que los distintos escándalos constituyen el «epitafio político» del mandatario, a quien definió como «un fariseo que no cumplió nada de lo que predicó«.
Por otra parte, Feijóo prometió que, si accede al Gobierno, revisará todas las responsabilidades derivadas de los casos que actualmente se encuentran bajo investigación. «No va a quedar una alfombra por levantar ni una responsabilidad por exigir», afirmó. Según explicó, el objetivo no será reemplazar a unas personas por otras, sino «cambiar la degeneración por la decencia» y garantizar la independencia de las instituciones.
El dirigente opositor también cuestionó la política de financiación autonómica impulsada por el Ejecutivo de Sánchez. En ese sentido, acusó al Gobierno de beneficiar a las fuerzas políticas que sostienen su mayoría parlamentaria y rechazó cualquier acuerdo bilateral con Cataluña. «No puede ser que trate mejor a los que amenazan que a los que cumplen; a los que chantajean que a los que aportan; a los que rompen que a los que unen», expresó.
Por ello, se comprometió a promover un nuevo modelo de financiación basado en criterios de igualdad entre las comunidades autónomas y alejado de lo que calificó como «un chanchullo entre dos» o una «compraventa de apoyos».
Durante el acto, Feijóo también reivindicó a Galicia como ejemplo de gestión y convivencia política. Presentó a su partido como «el punto de encuentro de la mayoría de los españoles» y destacó la capacidad de alcanzar consensos pese a las diferencias ideológicas.
En esa línea, elogió la administración del presidente gallego, Alfonso Rueda, al señalar que en esa comunidad «no se gobierna para resistir, se gobierna para servir». Además, destacó la estabilidad institucional y la atracción de inversiones, para concluir que «Galicia es un modelo conocido y reconocido. Galicia es un modelo que necesita España y Galicia será el modelo del Gobierno de España».
A su turno, Rueda reforzó el mensaje del líder popular y afirmó que el país necesita «limpieza, decencia, dirección y sentidiño». También aseguró que en el Gobierno central «no hay nadie al timón» y advirtió sobre «el límite de resistencia» de un presidente que, según indicó, se encuentra «rodeado de escándalos». Finalmente, se mostró convencido de que el Partido Popular volverá a obtener un fuerte respaldo electoral en Galicia cuando los españoles vuelvan a las urnas.

