Francia interceptó un buque asociado al comercio petrolero de Rusia y refuerza el control sobre las sanciones
El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que la nave está sospechada de integrar la red utilizada por Moscú para eludir restricciones internacionales. La acción se suma a recientes operativos realizados por el Reino Unido en el marco de las sanciones por la guerra en Ucrania.
- Internacionales
- Jun 25, 2026
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, informó que la Armada francesa interceptó y abordó un buque cisterna identificado como Deliver mientras navegaba frente a las costas de Sicilia, en una operación orientada a reforzar el control sobre la denominada “flota fantasma” utilizada por Rusia para transportar petróleo bajo sanciones internacionales.
Según explicó el mandatario, la embarcación habría sido inspeccionada por presuntas irregularidades vinculadas al cumplimiento de normas marítimas y de los regímenes de sanciones aplicados por países occidentales contra Moscú desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Macron sostuvo que el operativo demuestra la voluntad de los países europeos de intensificar la vigilancia sobre las redes de transporte marítimo que, según la Unión Europea y sus aliados, permiten a Rusia continuar exportando hidrocarburos mediante buques que operan con estructuras societarias opacas, cambios frecuentes de bandera y mecanismos destinados a dificultar su trazabilidad.
La denominada “flota fantasma” está compuesta por centenares de petroleros que, de acuerdo con investigaciones de organismos internacionales y Gobiernos occidentales, participan en el comercio de crudo ruso evitando controles y restricciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y el G7.
La operación francesa se produjo pocos días después de que el Reino Unido anunciara la interceptación de un petrolero sancionado que navegaba por el Canal de la Mancha.
El primer ministro británico, Keir Starmer, presentó aquella acción como la primera operación de este tipo encabezada por las fuerzas armadas de su país.
En los últimos meses, Bruselas y Londres endurecieron las medidas contra buques vinculados a la exportación de petróleo ruso, incorporando nuevas embarcaciones a las listas de sanciones y aumentando los controles sobre rutas marítimas consideradas estratégicas para el abastecimiento energético global.
Las autoridades rusas, por su parte, rechazaron reiteradamente las acusaciones occidentales mientras sostienen que las sanciones buscan afectar de manera artificial su capacidad de comercio internacional y exportación de recursos energéticos.

