Francia vive su segundo día de caos aéreo por paro de controladores
Más de 300.000 pasajeros afectados, 400 vuelos cancelados y fuertes críticas del gobierno a los sindicatos. La huelga golpea especialmente a los aeropuertos de París en pleno inicio de las vacaciones escolares.
- Internacionales
- Jul 4, 2025
La segunda jornada de paro de los controladores aéreos franceses provocó este viernes una nueva ola de cancelaciones y demoras en los principales aeropuertos del país, con más de 400 vuelos suspendidos y al menos 300.000 pasajeros varados. La protesta, convocada por sindicatos minoritarios, se produce en el arranque de las vacaciones escolares de verano, lo que enardeció su impacto y desatado críticas desde el gobierno y el sector aerocomercial.
En concreto, los aeropuertos parisinos de Charles de Gaulle y Orly, así como terminales del sur como Niza, sufrieron las mayores alteraciones. Ante esta situación, la Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) solicitó a las aerolíneas reducir un 40% de sus vuelos programados en los dos principales recintos de París. Mientras tanto, Ryanair, la mayor aerolínea europea por volumen de pasajeros, anunció la cancelación de más de 400 rutas.
Cabe destacar que esta segunda jornada de paro tuvo un mayor alcance que la anterior. Según Airlines for Europe, la organización que agrupa a las principales aerolíneas del continente, se estima que al menos 300.000 pasajeros se vieron afectados por las interrupciones, no solo en Francia, sino en toda Europa.
Por otro lado, la huelga también generó un cruce político. El ministro de Transportes, Philippe Tabarot, declaró que el gobierno no cederá “al chantaje” sindical, mientras que el primer ministro, François Bayrou, acusó a los huelguistas de «tomar a los franceses como rehenes» en un momento clave para el turismo.

A su vez, la directora general de Airlines for Europe, Ourania Georgoutsakou, tildó la medida como “intolerable” y señaló que el control aéreo francés “ya es responsable de algunos de los peores retrasos del continente”.
Finalmente, los sindicatos convocantes de UNSA-ICNA y USAC-CGT, que agrupan al 26,2% del personal en huelga justificaron la medida denunciando una “gestión tóxica” dentro del control aéreo, especialmente por la obligación de registrar cada salida del puesto de trabajo.
No obstante, las críticas arrecian, sobre todo por el salario medio de los controladores, que ronda los 8.000 euros brutos mensuales, y por el momento en que decidieron paralizar el servicio en el inicio oficial del verano francés.

