Franja de Gaza colapsada: denuncian falta total de combustible
Toda la ONU sólo tiene reservas de nafta para dos semanas más. "Dejarían de funcionar generadores, los hospitales se quedan sin luz y las incubadoras con bebés se apagan", alerta Unicef.
- Internacionales
- Jul 7, 2025
La Franja de Gaza atraviesa una de las crisis humanitarias más graves de su historia. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que las reservas mínimas de combustible podrían agotarse en dos semanas. Esto dejaría sin funcionamiento a hospitales, plantas potabilizadoras, generadores eléctricos y centros de tratamiento de residuos, esenciales para la subsistencia de más de dos millones de personas.
Según alertó Unicef, el enclave palestino se enfrenta a un inminente colapso total debido a la falta de combustible, alimentos, agua y medicamentos, mientras los niños mueren por hambre, calor y bombardeos. La comunidad internacional sigue sin lograr una tregua efectiva, a más de 20 meses del inicio del conflicto armado con Israel.
«Un escenario apocalíptico en el que todo fue destruido, una catástrofe, madres que no pueden dar la teta porque están desnutridas, familias y niños hambrientos y deshidratados dentro de carpas de plásticos que, ahora en el verano, levantan temperaturas de 47 grados; enfermedades de todo tipo que se multiplican en la zona, debido al agua contaminada, el hacinamiento, las defensas bajas de los palestinos, la falta de medicamentos y la basura que no se puede procesar», describió la situación Ricardo Pires, vocero de Unicef.
Los ataques aéreos, el bloqueo militar impuesto por Israel y la falta de acceso a suministros básicos ya han causado más de 57.000 muertes, 136.000 heridos y unos 100.000 desaparecidos. De ese total, al menos 50.000 son niños, según cifras de Unicef, que asegura que la estimación real podría ser mucho mayor.
Pires relató el caso de una niña palestina de 8 años que, tras perder a su familia en un bombardeo y sobrevivir con graves heridas, fue trasladada a vivir con sus tíos. Meses después, otro ataque destruyó su nuevo hogar. Fue encontrada nuevamente en un hospital, herida y con más familiares muertos. Como ella, miles de niños en Gaza han sido desplazados múltiples veces, han perdido seres queridos y sufren traumas físicos y emocionales profundos.
Además del dolor psicológico, enfrentan condiciones extremas: calor sofocante falta de agua potable y alimentos.
Muchos comen solo harina mezclada con arena. Algunos incluso queman ropa para cocinar lo poco que consiguen. Mientras Israel mantiene el cerco sobre Gaza, impidiendo el ingreso de camiones con ayuda humanitaria, se multiplican las denuncias por parte de la ONU y organizaciones de derechos humanos. Francesca Albanese, relatora especial de la ONU, definió la situación como un “genocidio en curso”.
Israel también fue acusado de utilizar tácticas inhumanas: permitir la distribución de alimentos a través de zonas militarizadas, encerrar civiles en espacios controlados y disparar a quienes intentan acceder a comida o agua. Más de 700 palestinos habrían muerto bajo este mecanismo, todos desarmados.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, el gobierno de Benjamin Netanyahu rechazó recientemente las condiciones de tregua exigidas por Hamas. Una reunión pendiente con Donald Trump podría influir en el rumbo del conflicto, pero la solución aún parece lejana.

