SáBADO, 18 DE JUL.

Japón reactiva la central nuclear más grande del mundo tras más de una década de inactividad

La planta de Kashiwazaki-Kariwa volvió a operar por primera vez desde el desastre de Fukushima en 2011. En esta etapa inicial, solo se puso en marcha uno de sus siete reactores, en medio de la oposición mayoritaria de la población.

Japón reanudó este miércoles la actividad de la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo, marcando un hito energético a más de trece años de la catástrofe de Fukushima. La reapertura se concretó pese a las persistentes preocupaciones sociales y forma parte de la estrategia oficial para reforzar el suministro eléctrico y reducir las emisiones contaminantes.

Según informó la compañía Tokyo Electric Power (Tepco), operadora de la central, la puesta en marcha se produjo este miércoles a las 19:02 hora local, cuando comenzó a operar el reactor número 6 del complejo. En esta primera fase, solo uno de los siete reactores fue reactivado, mientras que el resto permanece fuera de servicio.

Cabe señalar que la reanudación se concretó con un día de retraso, debido a la detección de un fallo en una alarma de seguridad que no se activó durante una prueba para retirar las barras de control del reactor. Superado ese inconveniente técnico, las autoridades autorizaron el encendido.

La decisión fue posible luego de que el gobernador de la prefectura de Niigata, donde se ubica la central, otorgara el mes pasado su aprobación formal. No obstante, la medida avanza en un contexto de fuerte rechazo social, los sondeos indican que alrededor del 60% de la población se opone a la reactivación de la planta.

En diciembre, la asamblea de la prefectura había avalado la reanudación del reactor 6, tras el visto bueno del regulador nuclear nacional, que autorizó la puesta en marcha de dos de los siete reactores del complejo. Si bien los reactores 6 y 7 superaron las inspecciones técnicas en 2017, posteriormente se ordenó mantener la planta inoperativa por deficiencias en los sistemas de seguridad frente a posibles ataques terroristas.

Con una capacidad superior a los 8.000 megavatios, Kashiwazaki-Kariwa es una pieza clave del esquema energético de Tepco. Además, su reapertura se alinea con la política impulsada por el gobierno japonés, encabezado por Sanae Takaichi, que promueve un mayor uso de la energía nuclear para cumplir los objetivos de reducción de emisiones y garantizar el abastecimiento eléctrico.

La central había quedado completamente detenida en marzo de 2011, cuando Japón cerró todos sus reactores nucleares tras el triple desastre de Fukushima, provocado por un terremoto, un tsunami y el posterior accidente nuclear. La reactivación actual marca, así, un giro significativo en la política energética del país.

Últimas Noticias