Masacre en Sudán dejó al menos 27 muertos tras un ataque de paramilitares en un festividad musulmana
La Red de Médicos de Sudán denunció que las Fuerzas de Apoyo Rápido atacaron varias aldeas durante una conmemoración islámica . Entre las víctimas hay ancianos y civiles que vivían en zonas sin presencia militar.
- Internacionales
- May 29, 2026
Al menos 27 personas murieron en una masacre perpetrada por el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en varias aldeas del estado de Kordofán del Norte, en el centro de Sudán, según denunció este viernes la Red de Médicos de Sudán. El ataque ocurrió durante el segundo día de la festividad musulmana del Aíd al Adha y dejó numerosas víctimas civiles, entre ellas ancianos.
De acuerdo con el comunicado difundido por la organización médica, combatientes de las FAR irrumpieron en las aldeas de la zona de Al Marra y atacaron a la población civil en áreas donde no existía presencia militar. La ONG calificó el hecho como “un nuevo crimen contra civiles” y sostuvo que se trata de una “flagrante violación del derecho internacional humanitario”.
La Red de Médicos de Sudán alertó además que estos ataques profundizan la crisis humanitaria que atraviesa el país, donde millones de personas carecen de alimentos, atención sanitaria y servicios básicos debido al conflicto armado que comenzó en abril de 2023.
Por su parte, la Unión General de la Tribu Dar Hamid elevó el número de muertos a más de 30 y señaló que unos 20 vehículos de combate pertenecientes a las FAR participaron del asalto contra las aldeas de Al Marra, Umm Saadoun Al Sharif y Al Radha, situadas al oeste de la localidad de Bara.
La agrupación tribal describió el ataque como “traicionero” y aseguró que habitantes de la zona lograron repeler parcialmente la ofensiva paramilitar, aunque advirtió que la situación continúa siendo extremadamente tensa. También pidió a los miembros de la tribu organizarse para defender las aldeas y reclamó apoyo urgente de las fuerzas militares y de seguridad sudanesas.
La región de Kordofán, fronteriza con Darfur, se convirtió en uno de los principales escenarios de combate entre el Ejército sudanés y las FAR, enfrentados desde hace más de tres años en una guerra que devastó gran parte del país y provocó el desplazamiento de millones de personas.
Diversas organizaciones de Derechos Humanos exigieron una condena internacional contra los ataques a zonas residenciales y reclamaron medidas urgentes para proteger a la población civil y frenar las violaciones a los Derechos Humanos.
Según estimaciones de Estados Unidos, la guerra en Sudán dejó alrededor de 400.000 muertos desde abril de 2023 y desencadenó la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo.

