Keiko Fujimori y Roberto Sánchez cierran campañas de cara a balotaje en Perú
Mientras la candidata derechista prometió que el Estado “será ágil", con alta capacidad de gestión y un profundo sentido de urgencia, su rival izquierdista señaló que podrán “ser pobres pero no corruptos”.
- Internacionales
- Jun 5, 2026
La candidata presidencial de Fuerza popular, Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y el de Juntos por Perú, Roberto Sánchez, realizaron el jueves en Lima sus actos de cierre de campaña, de cara a la segunda vuelta electoral que se celebrará este domingo en el país andino.
Fujimori, de 51 años, que pasó al balotaje tras liderar la primera vuelta con el 17,19 por ciento de los votos válidos, congregó a miles de simpatizantes en las instalaciones de la Arena Monumental, en el distrito limeño de Ate.
En el recinto cerrado, los seguidores de la líder derechista se hicieron presentes portando numerosas pancartas y banderines de color naranja con la emblemática letra K, junto con banderas nacionales de Perú.
«(Estoy) agradecida con cada uno de ustedes que me han abierto las puertas de su casa, que me han recibido en sus comunidades, que hemos tenido encuentros en una loza deportiva, en el mercado, en un emprendimiento», afirmó.
La también hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) relató que en sus recorridos por el país, observó amplias necesidades. Y criticó que, a pesar de existir cuantiosos recursos y presupuestos estatales, los Gobiernos anteriores pasaron haciendo muy poco por resolver las demandas sociales.
Además, exclamó de manera enfática ante la multitud que «todo esto va a cambiar», asumiendo el compromiso de reformar las dinámicas de la gestión pública tradicional a nivel nacional.
La líder política enfatizó firmemente ante sus militantes que de llegar a la presidencia, hará que «el Estado sea ágil», con alta capacidad de gestión y un profundo sentido de urgencia para responder de manera inmediata a la población peruana.
La postulante demandó un gabinete ministerial alejado de los escritorios y enfocado en resolver problemas cotidianos, asegurando que liderará un «Gobierno confiable que respete la ley y la Constitución» y que defienda al Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
Por su parte, Sánchez, quien obtuvo el 12,03 por ciento de los votos en la primera vuelta, participó en el cierre ante sus simpatizantes en una tarima que se ubicó en la avenida de la Peruanidad, en el emblemático Campo de Marte, en el distrito limeño de Jesús María.
El candidato presidencial de 57 años de edad caminó efusivamente entre la multitud, vistiendo una camisa blanca y su emblemático sombrero, con rumbo directo al estrado principal para emitir su último mensaje político antes del esperado balotaje.
Sánchez manifestó de forma tajante que tras las elecciones del próximo 7 de junio, en las que dijo espera ganar, «el pueblo unido gobernará» y «recuperará» su democracia, al prometer un cambio rotundo en la administración del poder político nacional.
«Podremos ser pobres, pero no somos corruptos», exclamó ante sus seguidores y criticó que los ciudadanos solo han recibido de la actual democracia situaciones de «exclusión, pobreza, marginación e impunidad» generalizada.
En ese sentido, el candidato izquierdista afirmó que en el «Gobierno del pueblo», la máxima prioridad sectorial será establecer una política de Estado para «luchar a fondo contra la corrupción», basándose en la honestidad, la fiscalización y el ejercicio de la participación popular.
Sánchez sostuvo que solo «derrotando la corrupción» se obtendrán los recursos necesarios para trabajar por el desarrollo de los sectores desfavorecidos, consolidando la presencia política alcanzada por su movimiento hasta esta etapa final del proceso.
Antes de estos actos de clausura, tanto Fujimori como Sánchez desarrollaron masivos eventos de campaña en diversas regiones del territorio peruano durante los días anteriores, buscando asegurar el voto del electorado de las provincias previo al silencio electoral.

