SáBADO, 17 DE OCT.

Rusia emitió una orden de captura internacional contra el fundador de Telegram

El Kremlin acusa a Pável Dúrov de complicidad con el terrorismo, al no eliminar contenidos que, según los servicios de seguridad rusos, eran utilizados para reclutar personas con fines de sabotaje.

Rusia emitió este miércoles una orden de búsqueda y captura internacional contra el fundador y director ejecutivo de Telegram, Pável Dúrov, a quien acusa de presunta «complicidad con el terrorismo». Según el Servicio Federal de Seguridad (FSB), el empresario no eliminó contenidos que habrían sido utilizados para reclutar ciudadanos con el objetivo de cometer actos de sabotaje, pese a los requerimientos de las autoridades.

El anuncio fue realizado por el FSB, que informó el inicio del proceso de búsqueda internacional contra Dúrov, aunque no precisó qué tipo de notificación fue emitida ni si la medida será reconocida por otros países.

Dúrov, nacido en Rusia pero radicado en el exterior desde hace varios años, posee además las ciudadanías de Francia y de Emiratos Árabes Unidos. Desde su salida del país mantiene un prolongado enfrentamiento con el Kremlin por su negativa a entregar información de usuarios y por resistirse a los pedidos del Gobierno para intervenir en el funcionamiento de Telegram.

De acuerdo con la versión de las autoridades rusas, la plataforma fue utilizada por los servicios de inteligencia de Ucrania para captar personas con fines de sabotaje y organizar actividades contra intereses rusos. El FSB sostiene que Telegram no retiró ese contenido pese a las solicitudes oficiales.

La disputa entre Dúrov y el Gobierno de Vladímir Putin se remonta a varios años. Telegram se consolidó como una de las aplicaciones de mensajería más utilizadas en Rusia, mientras que el Kremlin intentó en distintas oportunidades restringir su funcionamiento o acceder a datos de sus usuarios, en el marco de su política de control sobre las plataformas digitales.

En las últimas semanas, el fundador de Telegram también cuestionó públicamente a Max, la aplicación de mensajería promovida por el Gobierno ruso para competir con Telegram y WhatsApp. Dúrov aseguró que esa plataforma fue diseñada como una herramienta de «vigilancia y censura política», lo que profundizó las diferencias con las autoridades.

Hasta el momento, el empresario no realizó declaraciones públicas sobre la orden de captura internacional ni sobre las acusaciones formuladas por el Gobierno ruso. La medida suma un nuevo capítulo al conflicto entre el Kremlin y uno de los principales referentes de la industria tecnológica nacidos en Rusia.

Últimas Noticias