Con claras consignas a Milei, Rosario se movilizó contra al fascismo, el imperialismo y el racismo
Una multitud marchó desde Plaza San Martín hasta el Monumento a la Bandera, repudiando el autoritarismo del Gobierno nacional. La comunidad LGBTIQ+, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, sindicatos y comunidades de pueblos originarios, los protagonistas de la jornada.
- Ciudad
- Feb 7, 2026
Rosario dijo basta a las prácticas poco democráticas de la gestión de Javier Milei y, con una contundente protesta, movilizó este sábado contra el fascismo, el imperialismo y el racismo, en una jornada histórica en la que confluyeron diversos actores de la sociedad civil.
Una multitud marchó desde Plaza San Martín hasta el Monumento a la Bandera, repudiando el autoritarismo del Gobierno nacional. La comunidad LGBTIQ+, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, sindicatos y comunidades de pueblos originarios, los protagonistas de la jornada.
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Se desarrolla la Marcha Antifascista y Antirracista en Rosario pic.twitter.com/gCvEPLO4vn— Conclusión (@ConclusionRos) February 7, 2026
La manifestación tuvo como objetivo el repudio a los discursos de odio y la instalación del miedo como herramienta de sometimiento gubernamental. La convocatoria tuvo un objetivo claro: dejar el mensaje de que no hay democracia posible legitimando la violencia estatal.
Además, también se sumó otro reclamo actual, un tema en pleno debate y que despierta pocas adhesiones y varios rechazos: la reforma laboral. Una iniciativa regresiva hecha a medida de las patronales y sin ningún beneficio para los trabajadores.
Dos tomas desde arriba de lo que fue la marcha antifascismo, antiimperialismo y antirracismo en Rosario pic.twitter.com/LonV728M6e
— Conclusión (@ConclusionRos) February 8, 2026
Con consignas claras, la movilización de esta tarde fue solo el comienzo de una serie de medidas de fuerza que se darán la semana próxima contra el modelo de ajuste de Milei y la propuesta arcaica del oficialismo, que pretende aniquilar la dignidad del pueblo trabajador.
Siempre bandera de resistencia, Rosario volvió a dar una muestra de fortaleza para resistir un modelo de miseria planificada, que encima ahora encontró el respaldo explícito de Estados Unidos, un socio estratégico clave para el Gobierno.
En ese sentido, teniendo en cuenta también los avances injustificados de las fuerzas de seguridad del ICE contra la población inmigrante en el país norteamericano, la protesta dejó entrever también que esa política es inaplicable en Argentina, pese a los intentos de la gestión libertaria por replicar la mismas medidas que la administración de Donald Trump.
La manifestación tuvo eco en distintas ciudades del país, en un febrero que se espera muy convulsionado, con la posibilidad latente del aumento del grado de conflictividad social en caso de que el Gobierno avance con una serie de iniciativas polémicas en las sesiones extraordinarias.

