Dictan prisión preventiva por 90 días para el portero del Jardín Paulo Freire acusado de abuso
Tras una audiencia clave en la que se imputaron tres hechos iniciales de abuso, la fiscalía confirmó que existen más de 11 denuncias. Las madres de la institución exigen la pena máxima y denuncian irregularidades que van más allá de lo penal, mientras los niños comienzan tratamientos psicológicos para superar el trauma.
- Ciudad
- Jun 17, 2026
En una jornada marcada por la tensión y el pedido de justicia, el juez Rafael Coria dispuso la prisión preventiva por el plazo de 90 días para el hombre que se desempeñaba como portero en el Jardín Paulo Freire. La medida busca garantizar el avance de una investigación que ya cuenta con una decena de testimonios de menores que coinciden en el modo y el lugar de los ataques.
La fiscal Antonella Valente, a cargo de la causa, detalló que si bien hoy se formalizaron tres hechos, la investigación es mucho más amplia. «Hay más de 11 denuncias y en el día de la fecha lo que el doctor Rafael Coria dispuso es la prisión preventiva para el imputado por el plazo de 90 días», explicó tras la audiencia. Valente destacó el trabajo realizado con la Comisaría de la Mujer para que los niños pudieran declarar en un entorno seguro: «Los niños contaron con sus primeras palabras en sede de la comisaría de la mujer con un equipo de psicólogas especialistas».
Según la fiscal, la consistencia de los testimonios fue fundamental para la decisión del juez. «La realidad es que (los relatos) sí coincidían y sí nos dieron un montón de pautas… hablan los niños con relación a los mismos espacios físicos donde sucedían los hechos», afirmó. Respecto a la posible condena, Valente fue clara: «La escala penal va desde los 3 a los 10 años de prisión efectiva». Además, aclaró que el imputado no posee antecedentes penales previos, aunque sí existían «reclamos administrativos previos ante la institución por conductas del señor con respecto a los niños».
Para las madres de los alumnos, la resolución judicial trae un alivio parcial, aunque la lucha por justicia total recién comienza. Daiana, una de las madres presentes, expresó el dolor y la firmeza del grupo: «Un enfermo que los maltrata de esa manera y les arruina la infancia no tiene que estar en la sociedad… nosotros exigimos que se le dé la pena máxima».
Durante la audiencia, el acusado hizo uso de la palabra para negar los cargos, algo que Daiana calificó como un intento de manipulación. «Él negó todo. Él dijo que era una persona intachable… atento porque es un psicópata, un manipulador que metió a directoras de otras escuelas diciendo que aún lo querían», relató la madre. Daiana también reveló que el hombre intentó ofrecer dinero a cambio de su libertad durante el proceso.
Más allá de los abusos, las familias descubrieron una situación crítica en la institución: «No solamente descubrimos este tipo de abusos, sino movimientos fraudulentos. El jardín se encontraba en quiebra», denunció Daiana, quien destacó que están trabajando junto al Ministerio de Educación para recuperar el establecimiento.
Un camino hacia la sanación
Actualmente, los menores afectados se encuentran bajo tratamiento psicológico provisto por el Ministerio de Educación. La comunidad de padres se mantiene alerta y unida, advirtiendo que irán también por las responsabilidades del personal directivo y docente: «Ahora vamos por los maestros y por los directivos porque son cómplices de esto. Ellos también son culpables porque no lo supieron cuidar».
Con la mirada puesta en el futuro y en proteger a otros niños, Daiana cerró con un mensaje contundente a la sociedad: «Donde se levante una mano contra un niño, vamos a estar… cuando un niño hable hay que escuchar». La fiscalía, por su parte, continuará recolectando pruebas y pericias con el objetivo de elevar la causa a juicio antes de que venza el plazo de la preventiva.

