DOMINGO, 19 DE JUL.

El deporte y la infancia: ¿cómo impacta en los chicos la competencia y la presión de ganar?

El ex futbolista y escritor Kurt Lutman propone un ciclo de charlas para pensar las consecuencias en la infancia y adolescencia de un modelo que ubica al resultado como único objetivo. “Es una parte de un sistema de creencias que excede al deporte”, destaca el autor en diálogo con Conclusión.

La necesidad de ganar, la competencia constante, la exigencia extrema, la búsqueda de resultados inmediatos, la ausencia del disfrute; todo eso rodea la práctica del deporte infantil. Un sistema de trabajo que termina afectando a los chicos, pero también a técnicos, dirigentes y propios clubes, que al fallar en su modelo, no obtienen resultados de ningún tipo. Hablamos de deporte, pero no solo de deporte.

El desafío es pensar una forma diferente de plantear el deporte infantil, donde prevalezca lo lúdico, la diversión, el compañerismo y, fundamentalmente, donde el error no solo sea una contingencia, también sea una necesidad.

Desde que se retiró del fútbol en el año 2000, luego de jugar en Newell’s y otros clubes como Godoy Cruz y Huracán Corrientes, Kurt Lutman se dedicó a la literatura y la docencia enfocada en el deporte. Desde hace ochos años, realiza el ciclo de charlas “El deporte en función de nuestras infancias y adolescencias”, donde intenta poner en tensión el modelo actual de los clubes. El seminario comenzará el próximo domingo y se extenderá durante tres encuentros.

Además, es autor de cinco libros de cuentos y ensayos: El agua y el pez (2015), Semillas para barriletes (2017), Vientos que juegan con fuego (2019), Arco Sur (2020) y Errando goles cantados (2023).

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-¿Cómo ves al modelo de deporte infantil en la actualidad?

-Hay un diseño hegemónico que se utiliza para la alta competencia pero que empezó bajar al deporte infantil que ubica al ganar por encima de todo. De eso vamos a hablar en el seminario. La búsqueda prioritaria es ganar. Van treinta chicos a querer jugar en un equipo y se los selecciona. El objetivo de ganar empieza a estructurar todo el proceso de los chicos. Entonces en lugar de tiempo de desarrollo hay urgencias. Es una parte de un sistema de creencias que excede al deporte, el tener que ser productivo todo el tiempo.

-¿A qué edades se empieza a notar esto y cuáles son las consecuencias para los chicos?

-Empieza cada vez desde edades más tempranas. Las consecuencias son la falta de disfrute. Hay un recorte en un derecho, que es el derecho al juego. En vez de disfrutar, no tienen margen de error. Y para aprender el error es vital. Además, el error va de la mano del castigo, que es jugar menos, ir al banco. Porque el fútbol infantil también se delinea entre titulares y suplentes. Y los que están adentro, están bajo presión porque tienen que ganar. Entonces no le sirve a nadie.

-Al no haber margen de error, terminan no aprendiendo y tampoco le sirve al club…

-Al no haber posibilidad de error, el chico termina mecanizando movimientos que son los que les sirven para no equivocarse. Entonces no va por más, no investiga, no explora. Por eso el potrero es un marco lúdico ideal para jugar, porque había tiempo y todos podíamos jugar. De eso se trasvasó a esto en que hay chicos de 6 años que parecen que fueran deportistas de elite.

-También hay una competencia que desvirtúa el compañerismo y la amistad que debe prevalecer…

-Ahí aparece lo vincular, lo afectivo. No solamente hacia el otro equipo, sino también hacia dentro. Hay una competencia en la que se deja de ver al otro como compañero porque yo tengo que sobresalir por encima de ellos. Hay alguien a quien tenés que ganarle el puesto en lugar de estar en un ida y vuelta y en una cooperación mutua porque son parte de un equipo. No cierra por ningún lado. Lo que hace este modelo es que cada tanto, lo pibes que vayan sobresaliendo lleguen a Primera. De unos mil que empiezan, llegan tres. Y el resto quedan afuera y rotos.

-¿Hay alternativas a este modelo?

-En el segundo encuentro vamos a pensar modos alternativos, donde en lugar de urgencia haya tiempo, y en lugar de un objetivo haya tantos como nos planteemos. Y en el último vamos a dimensionar en qué nos impacta por fuera del deporte. Lo vamos a mirar desde la perspectiva de los niños, pero excede al deporte, es parte de la sociedad.

El seminario contará con tres encuentros:

-10 de mayo: “Ver La jaula”. La apuesta será dimensionar el sistema imperante actual, que pone el ganar como objetivo prioritario.

-17 de mayo: “De la jaula al mar”. Se construirá una alternativa amplia, profunda y orgánica a nuestros pibes que posibilite el desarrollo integral.

-24 de mayo: “Jugar livianos donde sea”. Será el cierre del Seminario y la posibilidad de ver que no solo en el deporte estamos sometidos a estas exigencias asfixiantes.

El taller está dirigido a directores de instituciones deportivas, culturales y sociales, directores técnicos, profesores, personal de salud mental, familias, comunicadores y a “todo aquel que sienta que el deporte debe ser una herramienta de desarrollo del corazón”.

Los encuentros de cada domingo serán de 17 a 18.30 en el Centro Cultural La Popular (Santiago y Santa Fe). El valor total del Seminario será de $15.000. Los interesados pueden inscribirse a través de WhatsApp al 3412034915.

 

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