El Efecto: China del Río, la artista detrás de grandes murales en Rosario
Pintó algunos de los murales más emblemáticos de la ciudad, como la Casa del Tango y el retrato de Roberto Fontanarrosa en el centro cultural del mismo nombre. Además, dicta la primera diplomatura sobre Muralismo del país, en la UNR. "Mi idioma es la imagen", reconoce en el podcast de Conclusión, El Efecto.
- Ciudad
- Por Guido Brunet
- Jun 5, 2025
Seguramente la gran mayoría de los habitantes de la ciudad de Rosario al pasar por Wheelwright entre España e Italia, donde se ubica la Casa del Tango, habrán visto allí un impresionante mural que cubre su fachada. Como así también el imponente retrato de Roberto Fontanarrosa en uno de las paredes del centro cultural que lleva su nombre, o la pintura que homenajea al Trinche Carlovich, otra gloria de la ciudad, en las Cuatro Plazas de barrio Belgrano, donde el ex jugador charrúa residía.
Todas esas obras llevan la misma firma: China del Río.
Camila Guerra va mirando paredes por la calle, buscando siempre próximos lienzos para sus obras. La artista de 33 años ya tiene un proyecto en marcha, un mural colectivo en barrio Saladillo, convocada por la Secretaría de Cultura municipal.
Además de su labor en el campo, dirige -junto a al pintor Jorge Molina- la primera diplomatura en Muralismo de Argentina, que se dicta en la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario. Se trata de una oferta innovadora, ya que hasta antes de su creación hace cuatro años, no existía la posibilidad de aprender la especialidad de manera formal en el país, más allá de la Universidad de La Plata, donde se dicta la orientación en Muralismo.
Para Camila o China del Río, “esto es la posibilidad de que las personas aprendan un oficio sumamente práctico en la Universidad”, señala en el podcast de Conclusión, El Efecto. Al tiempo que destaca que “fue creciendo el interés por el muralismo, hubo un incremento de personas que pintan». Aunque aclara: “Me interesa que la producción esté acompañada de una reflexión, no por que haya más va a ser mejor”.
Estética de las ciudades
El muralismo, para China del Río, es parte de la estética de una ciudad. Hay cosas que están planificadas como los árboles que se plantan. El arte urbano, en cambio, es, a veces, más espontáneo. Esta característica termina configurando el escenario de una ciudad.
En sus comienzos en la disciplina, siguiendo los pasos de los grandes del muralismo, Camila viajó a México, donde se interiorizó de las técnicas de Siqueiros y Diego Rivera.
Cualquier búsqueda de uno va cambiando con el tiempo. Lo que me gusta es retratar distintas identidades de nuestra comunidad. Pensar que las personas que vean los murales se pueden sentir identificadas. Aunque no sean personajes reales. Cuanta más planificación, más posibilidad de involucrarse, encontrarse con los actores que vas a pintar, eso es lo que más me gusta.
La plaza Tarragó Ros del barrio Tablada de Rosario (24 de Septiembre al 700) es otra de las locaciones donde se puede encontrar un trabajo de China del Río. Allí, en un impresionante muro, se observa un gato montés gigante, en consonancia con el reclamo por la defensa de los humedales; una pintura realizada junto a Guiye Pincel (Guillermo Quevedo) durante el peor momento del desastre ecológico que afecta a este ecosistema.
Por su parte, en la Casa del Tango son tres paredes, en la central eligió poner a una mujer tocando el bandoneón, un instrumento mayoritariamente asociado a los hombres. Y en una pared lateral hay dos varones bailando, que remite a los orígenes del tango, cuando era bailado solo por hombres, pero también hay una cercanía que denota una atracción entre ellos. También hay una pareja de ancianos, para integrar a adultos mayores. En definitiva, “que no sean figuras tan hegemónicas las que aparezcan”, reconoce Guerra.
El idioma de las imágenes
“Me gusta la idea de poder compartir mensajes directamente con la comunidad. Sin intermediarios, pintar en espacios públicos, donde no es solamente dejar algo que uno piensa o siente en una pared. Sino el momento en que se está pintando. Vienen o te cuentan algo, te muestran dibujos que hicieron, te dan su opinión. Todo ese vínculo con los vecinos es lo que más me interesa del arte urbano”, consideró China del Río.
Para reafirmar esta idea, recuerda: “Una vez pintamos una pared en un barrio donde viven muchas personas mayores. Y una persona nos dijo ‘me dan un motivo para salir a la calle’. Con lo hostil que está la calle sentir que una le da una motivación para salir, nos da alegría”. “Mi intención es que el muralismo genere algo lindo. Eso ya es un montón. Creo que puede aportar sensibilidad en un mundo un poco automático”, agregó.
“Es la manera que tengo de hablar, que es la visual, elijo hablar con imágenes. Si pusiera una palabra en un mural, quizás se entendería de forma más directa, pero mi búsqueda es poder decir mejor a través de imágenes”, cierra la artista.






