VIERNES, 05 DE JUN.

“El primer medicamento desarrollado íntegramente por un laboratorio público universitario”: creado por la UNR para tratar el VIH pediátrico

La Planta Piloto de Producción de Medicamentos de la UNR recibió la autorización para producir zidovudina en jarabe, destinado al tratamiento de VIH en mujeres embarazadas y niños. “Para la universidad hoy es un día que queda en la historia”, afirmó el rector, Franco Bartolacci.

 

¿Para qué sirve una universidad pública? Una de las respuestas posible a esa pregunta la dieron este viernes en una rueda de prensa conjunta el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, y el decano de la Facultad de Ciencias Bioquímicas, Andrés Sciara, al presentar la aprobación por parte de la Anmat para producir en el la universidad zidovudina pediátrica en su planta de medicamentos, una medicina destinada a evitar la transmisión vertical del VIH de madre a hijo durante la gestación.

Sciara dijo durante la actividad que “el hito que estamos hoy presentando para la Universidad Nacional de Rosario y el sistema de universidades nacionales, es el primer medicamento desarrollado íntegramente por un laboratorio público universitario aprobado por Anmat”.

“Es decir -continuó el decano- tiene registro de Anmat y está hecho íntegramente en nuestra universidad. Es un medicamento para el tratamiento de VIH en niños. Es un medicamento pediátrico, una formación de jarabe, y para mujeres embarazadas. Es decir, que esto busca reducir la transmisión vertical de la enfermedad de la madre al niño”.

Sciara explicó que “este es un medicamento que en el país podemos decir que es huérfano, que no existe en el mercado. Si lo quisiésemos conseguir, habría que importarlo. Nosotros a este medicamento lo desarrollamos a través de la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (Anlap), que hoy está discontinuada por un decreto”.

Durante el acto de presentación estuvieron autoridades provinciales de Santa Fe, de Buenos Aires y de Capital Federal “para trabajar ahora en la producción y en la llegada al mercado, sobre todo de la red pública”, añadió el decano.

La autorización representa un avance significativo para la producción pública de medicamentos, ya que permitirá garantizar el acceso a un tratamiento esencial para poblaciones vulnerables a través del sistema de salud, priorizando criterios sanitarios por sobre los intereses del mercado.

Se trata del primer medicamento que se registra en un establecimiento elaborador de especialidades medicinales del ámbito universitario, luego de un largo proceso de investigación, desarrollo, e innovación, así como de búsqueda de financiamiento. Y además, se trata de un medicamento de producción discontinua en el país, por lo que muchas veces debía ser importado.

El rector Bartolacci destacó que la producción del medicamento “es un hito histórico, relevante en materia de desarrollo científico, de transferencia, de tarea asistencial. A veces nosotros insistimos en esta idea de que la universidad es mucho más que la formación de profesionales. Este es un buen ejemplo, no sólo de todo eso que produce la Universidad Pública Argentina que le hace tanto bien al país, sino también de cuál es el valor estratégico que la universidad y la ciencia para el país tienen”.

Para el funcionario, “en este jarabe se sintetiza todo ese aporte. Para la universidad hoy es un día que queda en la historia, indudablemente. Yo quiero hacer una valoración y destacar el compromiso de Andrés (Sciara) y en su nombre de todo el equipo de la planta piloto de medicamentos de la Facultad de Ciencias Bioquímicas. Como todo desarrollo científico, como toda producción de conocimiento, esto es algo que llevó muchos años. Por eso a veces insistimos con la necesidad de invertir de manera sostenida, de ser previsibles en esa inversión”.

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