Promueven en Santa Fe y en otras ciudades la implementación de palomares ecológicos para controlar la población de aves
La iniciativa es impulsada por Aves en Problemas Santa Fe y plantea combinar palomares acondicionados, controles sanitarios, sustitución de huevos y alimento anticonceptivo para mantener estable la población de palomas. La propuesta vuelve al debate mientras otras localidades, como Rafaela, implementan dispositivos láser para ahuyentar aves.
- Ciudad
- Ago 18, 2026
La ciudad de Santa Fe vuelve a discutir alternativas para controlar la presencia y reproducción de palomas en los espacios urbanos. La organización «Aves en Problemas Santa Fe» impulsa la creación de palomares ecológicos, un sistema que busca concentrar a las aves en espacios acondicionados y controlar su reproducción mediante distintas herramientas, sin recurrir a métodos letales. La propuesta apunta a mantener una población estable y reducir los inconvenientes asociados a la presencia masiva de palomas. En Rosario, se implementó otra estrategia al liberar un gavilán en Plaza San Martín, para controlar de manera natural la población de aves.
Yamila Giama, integrante de Aves en Problemas Santa Fe, sostuvo que el abordaje debe ser integral y no limitarse a intervenir sobre un único palomar. “Hay mucho más todavía por hacer para poder solucionar el problema, no solamente del palomar, sino a nivel de toda la ciudad”, planteó.
En ese sentido, la organización propone aplicar un modelo que, según señaló Giama, ya se utiliza en otros países. “Proponemos transformar el lugar en un palomar ecológico con todos los controles necesarios para mantener una población estable del ave en un ámbito limpio y sano”, explicó.
La iniciativa contempla combinar diferentes herramientas para evitar un crecimiento descontrolado de la población. Entre ellas se encuentran la sustitución de huevos, la utilización de alimento balanceado anticonceptivo y el seguimiento periódico de la cantidad de aves.
“Seguir con el tema de la sustitución de huevos y la aplicación de alimento balanceado anticonceptivo. Todo esto en conjunto es lo que realmente funcionaría para poder llegar a un control poblacional donde se mantenga una población de palomas estable que no genere problemas al resto de los ciudadanos”, explicó Giama.
La estrategia busca intervenir sobre el ciclo reproductivo para reducir progresivamente la cantidad de ejemplares y evitar que la población aumente por encima de niveles que puedan generar conflictos en el ámbito urbano.
El debate adquiere relevancia mientras otras ciudades de la provincia ensayan soluciones diferentes. En Rafaela, el municipio puso en marcha un Plan de Mitigación de Aves que contempla el uso de ecoláseres para ahuyentar palomas, estorninos y otras especies de los árboles del microcentro.
Desde Aves en Problemas Santa Fe consideran que este tipo de dispositivos puede ser útil en determinados contextos, pero cuestionan su capacidad para resolver el problema de fondo en las zonas urbanas.
Luisa Gómez Eletti, integrante de la organización, explicó que mantuvieron conversaciones con empresas dedicadas a la comercialización de estos equipos y diferenció su utilización en ámbitos rurales de su aplicación en las ciudades.
“A nivel agrícola los láseres están funcionando porque es una cosa que se hace momentáneamente: espantás a las aves y las aves están bien”, señaló. Sin embargo, sostuvo que en las ciudades la situación es diferente, ya que los dispositivos fijos pueden provocar que las aves simplemente se desplacen hacia otro sector.
Para la organización, ahuyentar a las palomas de un determinado espacio no necesariamente significa resolver el problema de la población. Por eso, plantean que el control de la reproducción debería formar parte de una estrategia más amplia.
Gómez Eletti también defendió la viabilidad económica de los palomares ecológicos y sostuvo que su implementación podría representar una alternativa frente a los costos asociados al mantenimiento de edificios y espacios afectados por la concentración de aves. “No es tan costoso. Más costoso es tener que limpiar fachadas y edificios que están en restauración, que están sucios por el tema de los excrementos de las palomas”, afirmó.
Desde la organización también remarcaron que el debate sobre el manejo de las palomas en Santa Fe no es nuevo. Gómez Eletti recordó que mantienen conversaciones con las autoridades municipales desde hace años y que la problemática ya era abordada antes de la pandemia.
Tras los problemas registrados en el Palomar, el espacio fue sometido a una reestructuración y se incorporaron profesionales y personal destinado a mejorar sus condiciones. “Cuando hubo el desastre del palomar, que fue prácticamente pospandemia, se habló con todo el grupo que había entonces en la Municipalidad, y se hizo una reestructuración clave del palomar”, recordó Gómez Eletti.
En este sentido, la propuesta de los palomares ecológicos vuelve a poner en discusión qué estrategia debería adoptar Santa Fe para controlar la población de aves, desde el uso de dispositivos para ahuyentarlas hasta sistemas destinados a regular su reproducción y mantener una cantidad estable de ejemplares en el entorno urbano.

