Rosario apaga las luces y enciende la conciencia ambiental por La Hora del Planeta
Este sábado 28 de marzo, de 20:30 a 21:30, el Monumento a la Bandera y otros espacios emblemáticos quedarán a oscuras como gesto simbólico para visibilizar la crisis climática.
- Ciudad
- Mar 28, 2026
En el marco de la campaña global “La Hora del Planeta”, este sábado 28 de marzo, de 20:30 a 21:30, la ciudad de Rosario se sumará a la iniciativa con el apagado de las luces del Monumento a la Bandera y otros puntos icónicos. De este modo, se busca concientizar sobre el cambio climático, promover el cuidado del ambiente y reforzar el compromiso ciudadano frente a sus consecuencias.
La propuesta, impulsada a nivel internacional por WWF (World Wildlife Fund) y coordinada en Argentina por la Fundación Vida Silvestre, convoca cada año a gobiernos, instituciones y ciudadanos a apagar las luces durante una hora. En este sentido, se trata de un gesto simbólico que invita a reflexionar sobre el impacto de nuestras acciones en el planeta.
Asimismo, la iniciativa nació en Sídney en 2007 y, con el paso del tiempo, se consolidó como el movimiento ambiental más grande del mundo, alcanzando a más de 180 países y territorios.
En 2026, además, la campaña celebrará su 20ª edición, destacando dos décadas de acción colectiva y de construcción de conciencia ambiental a escala global. A lo largo de estos años, no solo se mantuvo el simbólico apagón, sino que también se fortalecieron distintas iniciativas orientadas a generar cambios concretos en los hábitos de consumo y en las políticas públicas.
Por otro lado, a nivel local, el sector de Energía Estacionaria continúa siendo la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en Rosario. Según el Inventario 2023-2024, este sector representó el 43% de las emisiones totales en 2023 y ascendió al 45% en 2024.
En términos absolutos, esto equivale a más de 1,3 millones de toneladas de CO2 equivalente por año, lo que refleja el peso de las actividades residenciales, industriales y comerciales en la dinámica urbana.
Frente a este escenario, el municipio impulsa distintos proyectos orientados a mejorar la eficiencia energética y reducir el impacto ambiental. En este sentido, se encuentra el Plan de gestión energética en edificios municipales, actualmente en implementación. En este marco, se realizaron 18 auditorías energéticas y se instalaron sistemas de monitoreo en tiempo real en tres edificios.
Además, se llevaron adelante capacitaciones específicas y un proyecto piloto en el Centro Municipal Distrito Centro, desarrollado junto a la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático, la Universidad Nacional de La Plata y el Centro de Eficiencia Energética de Copenhague.
En segundo lugar, avanza el recambio de luminaria pública a tecnología LED. Esta medida no solo permite reducir el consumo energético, sino también disminuir las emisiones de GEI.
Durante 2025, se instalaron más de 12 mil luminarias, alcanzando el 84% de cobertura en la ciudad. En este sentido, el objetivo es llegar al 100% antes de 2027, consolidando un sistema más eficiente y sostenible.
En cuanto a las nuevas construcciones, la implementación de estándares de eficiencia energética también muestra avances significativos. A partir de la ordenanza vigente, se presentaron más de 1.500 proyectos y se realizaron más de 3.000 inspecciones, garantizando el cumplimiento de los requisitos técnicos. De esta manera, se promueve un desarrollo urbano más responsable desde su origen.
Por su parte, el programa de Buenas Prácticas Ambientales está orientado a comercios, pymes e instituciones. Actualmente, cuenta con la adhesión de más de 200 actividades productivas y diversas asociaciones civiles, especialmente clubes. A través de esta iniciativa, se fomenta la gestión eficiente de la energía y la reducción de emisiones contaminantes.
Asimismo, el municipio impulsa el sistema de Compras Públicas Sustentables, con el objetivo de priorizar la adquisición de equipamiento eficiente y de bajo impacto ambiental. En consecuencia, estas políticas permiten optimizar el consumo energético, reducir costos y avanzar hacia un uso más racional de los recursos, en línea con los objetivos de desarrollo sostenible.

