JUEVES, 04 DE JUN.

Siete edificios con las cuentas del consorcio vaciadas: apuntan a la administradora por más de $300 millones

El caso no se judicializó, pero la Cámara de la Propiedad Horizontal de Rosario recibió consultas de asesoramientos de vecinos damnificados. La administradora, Andrea Evelyn Liardet, era titular de Old Resian.

 

Consorcistas de siete edificios del macrocentro de Rosario que fueron comercializados por la misma desarrolladora inmobiliaria se encontraron con un denominador común: las cuentas estarían vaciadas y los pagos de servicios y proveedores no realizados. Si bien el tema no se judicializó, al menos hasta este martes, se estima queel dinero faltante o de cheques rechazados superaría los 300 millones de pesos.

La administradora común de los siete edificios es la contadora Andrea Evelyn Liardet, quien también fue hasta hace unos días la presidenta del club Old Resian, ubicado en el barrio residencial de Fisherton y ligado al rugby y el hockey. De hecho, el abuelo de la mujer fue uno de los fundadores de la institución que está ligada al exclusivo Colegio San Bartolomé, popularmente conocido como Colegio Inglés.

Los consorcios involucrados corresponden a los de los edificios Terrazas del Parque (Pellegrini 2300), Terrazas de Urquiza (Mendoza al 100), Solares del Boulevard (Brown al 2100), Solares de Rioja (Rioja 1700), Solares de España (3 de Febrero al 1900), Solares de Balcarce (Balcarce y Güemes) y Le Park Suites (Corrientes al 1900).

El presidente de la Cámara de la Propiedad Horizontal de la segunda circunscripción de Santa Fe, Adolfo Jager, dijo este martes a Conclusión que “la información que tenemos es la que ha trascendido por medios periodísticos respecto del accionar de una administradora que tenía a cargo siete edificios, todos vinculados por una empresa constructora”.

“Y que a su vez -continuó el adminsitrador- esta persona estaría dentro de la comisión directiva de un club de la zona oeste de la ciudad. A nosotros las inquietudes que nos llegan son en particular de dos de los edificios involucrados respecto de alguna especie de asesoramiento por el camino a seguir”.

El dirigente de la Cámara explicó que “en todos los casos, el denominador común es la sorpresa, porque aparentemente se trata de personas que han estado en el cargo durante mucho tiempo y de repente se han encontrado con esta anormalidad en la cuestión del circuito de pagos del consorcio, con cheques rechazados y demás”.

Una deuda de 300 millones

La anormalidad consistió en que los pagos que deben efectuar mensualmente los consorcios de los siete edificios, por servicios, tasas, impuestos o proveedores, no están cancelados. Existen moras y cheques rechazados de la administradora común de todos los desarrollos, la contadora Evelyn Liardet.

No tenemos conocimiento que se hayan radicado denuncias. Entendemos que cada consorcio deberá tomar el camino que le resulte más conveniente. Dependerá en gran medida de la cifra que involucre. Acá se habla de un total superior a los 325 millones de pesos”, dijo Jager a este diario digital.

“Y lógicamente -siguió- repartido entre siete puede haber distintas incidencias en cada una de las economías de estos consorcios. En la medida que decidan avanzar, es una decisión que deben tomar los propietarios reunidos en la asamblea para evaluar cuáles son los puntos de acción a seguir”.

Una posibilidad es revocar el poder de la administradora, en caso de que no diera respuesta a los reclamos. También existe la vía judicial, si hubiese presunción de delitos civiles o penales.

Participar del consorcio

A modo de “consejo”, Jager planteó “en primer lugar la participación directa, involucrarse de forma directa con la vida consorcial de parte de los propietarios, que no siempre se logra, es es una realidad. También es cierto que cuando se designa un administrador, se designa por una cuestión de confianza y un poco para delegar en esa persona las cuestiones domésticas del consorcio”.

“Pero es cierto que la sociedad debería ser un mea culpa de la falta de participación dentro de la vida consorcial”, abundó el dirigente de los administradores rosarinos. A la vez, se inclinó por la colegiación de la actividad, para dotarla de un regulación específica y de sanciones para quienes no cumplen las normas.

Jager dijo que “desde la Cámara estamos bregando por la creación de un colegio profesional que tenga ámbito en todo el territorio de la provincia, donde cada administrador tenga que demostrar idoneidad y mantener una matrícula, y ante el supuesto de producirse este tipo de irregularidades, ser pasible de una sanción, que pueden ir desde la suspensión hasta la cancelación de la matrícula, a los efectos de que no puedan seguir ejerciendo la actividad hasta tanto se resuelvan los conflictos que pueden tener con distintos consorcios, como podría ser este caso”.

En el club también

En paralelo a lo ocurrido con la administración de las siete torres de edificios, también el club Old Resian, que conducía como presidenta Andrea Evelyn Liardet, atravesó en los últimos tiempos padecimientos financieros e igual mecánica de cheques rechazados.

La institución del barrio de Fisherton registró cheques sin fondos por 13,5 millones de pesos y llegó a acumular un déficit superior a 27 millones. Según trascendidos, la comisión directiva del club le pidió que diera un paso al costado, petición que la presidenta aceptó.

En una comunicación interna enviada a los asociados, el club informó a fines de noviembre que “recientemente se detectaron movimientos irregulares en las finanzas del club que no encuentran vinculación alguna con el flujo normal y el giro habitual de la institución”.

Además, la comisión directiva de Old Resian encaró una auditoría interna de las cuentas de la entidad “para determinar las eventuales responsabilidades y los intereses sociales comprometidos”.

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