MIéRCOLES, 01 DE JUL.

Trabajadores del Roque Sáenz Peña pidieron un aumento salarial: “La salud pública de Rosario se viene abajo”

“Trabajamos más, tenemos más pacientes, menos trabajadores, porque la planta municipal está congelada desde hace años, y cada paritaria que pasa nuestro poder adquisitivo se achica un poco más”, denunciaron los trabajadores del nosocomio, que realizaron una olla popular durante el mediodía de este martes.

Trabajadores del Hospital Roque Sáenz Peña –ubicado Laprida 5381, en la zona sur de Rosario– realizaron durante el mediodía de este martes una olla popular en la puerta del nosocomio para exigir un aumento salarial –con el objetivo de que el haber cubra la canasta familiar, hoy valuada en $2.800.000– y rechazar el recorte de horas extras y de prestaciones.

“Buscamos dar a conocer las condiciones en las que se está trabajando y también reclamar por un aumento salarial significativo, dado que la asignación que percibimos en promedio no llegan al millón de pesos, ubicándose por debajo de la línea de la pobreza. El ajuste afecta también a la población que se atiende en el ámbito público: se han recortado programas, hay faltantes de medicación, aumentó la demora para acceder a turnos y estudios por el aumento de la demanda y por contar con menos personal. A esto se suma que desde febrero el hospital no cuenta con gas, saturándose el consumo eléctrico y teniendo como consecuencia reiterados cortes de luz”, comentaron los trabajadores del Roque Sáenz Peña, que aclararon que de la actividad de este martes también participó personal del Hospital de Niños Vilela y de Centros de Salud.

En diálogo con Conclusión, el trabajador del Roque Sáenz Peña Martín Crer manifestó: “La situación es crítica. El reclamo es en defensa de nuestro salario y del sistema de salud pública. Tenemos asignaciones, en promedio, que van entre los $750.000 y los $850.000 para todos los trabajadores del hospital, sean profesionales o no. Esto está atrasadísimo, muy lejos de lo que necesitamos para llegar a fin de mes”.

Y completó: “Reclamamos, junto a los compañeros del Vilela y de los centros de salud, una recomposición salarial que equipare a la canasta familiar, que hoy está en $2.800.000. En el sector no profesional tenemos jornadas interminables por la cantidad de horas extras que tenemos que realizar para llegar a fin de mes y poder poner un plato de comida en nuestra casa. El sector profesional sale a buscar en los privados un segundo, tercer o hasta cuarto trabajo, porque no alcanza. Lamentablemente también se están perdiendo puestos de compañeros profesionales que dejan la salud pública”.

Crer alertó que no tienen respuestas ni diálogo con las autoridades rosarinas: “A la negociación la tiene que realizar el Sindicato de Trabajadores Municipales en la próxima paritaria. Queremos un acuerdo significativo, que nos represente algo. El objetivo tiene que ser llegar a la canasta familiar. Hoy los aumentos que percibimos no superan los $20.000 o $30.000”.

Asimismo, el trabajador remarcó que la salud pública de Rosario “se está viniendo abajo edilicia y salarialmente”, y apuntó: “Hace cuatro meses que el Hospital Roque Sáenz Peña está sin gas. Esto es producto de la falta de inversión”.

“Venimos de crisis en crisis. Desde 2020 nuestro salario viene cayendo fuerte contra la inflación. También aumentó fuertemente la cantidad de pacientes en el sistema, la propia Secretaría de Salud de Rosario reconoció que entre 2024 y 2025 se incrementó un 25% la atención. Trabajamos más, tenemos más pacientes, menos trabajadores, porque la planta municipal está congelada desde hace años, y cada paritaria que pasa nuestro poder adquisitivo se achica un poco más”, cerró Crer.

 

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