DOMINGO, 19 DE JUL.

Tras una obra histórica, la UNR inauguró el recuperado edificio de la Facultad de Derecho

Con una inversión de 2.700 millones de pesos llevada adelante con fondos propios, la universidad restauró a nuevo un espacio emblemático de la historia de Rosario, cuya estructura tuvo su origen como el antiguo Palacio de Justicia, construido en 1890.

 

Después de dos años y nueve meses en obras, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) inauguró este miércoles el restaurado edificio histórico de la Facultad de Derecho, realizada con una gran inversión de 2.700 millones de pesos llevada adelante con fondos propios.

De esta manera, la ciudad recupera también uno de sus edificios emblemáticos, cuya estructura tuvo su origen como el antiguo Palacio de Justicia, construido en 1890.

Precisamente, las obras abarcaron la parte sur del edificio, unos 2.600 metros cuadrados que representan el 50% de la superficie total, y la restauración fue minuciosa en cada detalle. Se repusieron pisos integralmente, se crearon nuevas aulas a partir de oficinas, se ampliaron espacios para administración, se crearon baños accesibles y se restauraron aberturas, persianas, techos, galerías, cubiertas y cúpulas, como así también se mejoró la accesibilidad construyendo nuevas escaleras de internas y de ingreso e incorporando ascensores.

En diálogo con Conclusión, Franco Bartolacci, rector de la UNR, expresó su alegría por la inauguración, que se da además en un contexto sumamente complicado para las universidades públicas y su financiamiento por los brutales recortes de la gestión nacional.

“Yo creo que nunca es excusa el contexto para dejar de hacer lo que es necesario, y creo también que la mejor defensa de la universidad pública es transformarla y seguir haciendo cosas. Es garantizar, entre muchas otras cosas, todos los días mejores condiciones de trabajo y estudio para nuestra comunidad. La universidad le debía a la Facultad de Derecho condiciones de trabajo y estudio como merece; le debía a la ciudad de Rosario, en el año de su tricentenario, devolverle su mejor versión; y se debía a sí misma recuperar este edificio maravilloso que es patrimonio histórico nacional, y que la verdad que era una verdadera pena y una vergüenza que estuvieran las condiciones que estaba”, expresó Bartolacci.

Además, remarcó que las obras se realizaron con “mucho esfuerzo, porque la situación es muy compleja”, pero que se encuentran “muy contentos” de haber cumplido el objetivo porque “es una obra realmente fantástica: no es solamente arreglar lo que estaba mal, es devolver al sentido original, es un trabajo artesanal, es garantizar la tecnología necesaria para los tiempos que corren, y es realmente impresionante como quedó y nos pone de igual y igual con cualquier universidad del mundo”.

“Eso nos produce mucho orgullo y quiero hacer un reconocimiento a toda la gente que en este contexto de precariedad hizo un enorme esfuerzo para que lleguemos hasta acá. Por eso es importante invertir en educación pública de excelencia, porque después cuando se hace suceden estas cosas”, aseguró.

En la inauguración estuvo también presente el intendente rosarino, Pablo Javkin, quien afirmó a Conclusión que “una obra muy importante para la ciudad”, y que es “muy importante, primero, que en este momento la universidad pública demuestre que a pesar de todo y muchas veces contra todo, siempre se puede”.

“Pocas cosas en términos de patrimonio quedan tan claras como la inauguración de esta facultad y esta remodelación, porque esta es una de las obras emblemáticas que tiene la ciudad. En este tricentenario la vamos a ver luciendo como realmente no lucía desde que se inauguró y, por supuesto, pone en valor toda la historia de Canals, de la Universidad Pública y de lo necesario que es comprometerse con la ciencia y el conocimiento en un país”, señaló el intendente, egresado de dicha facultad.

Por su parte, Hernán Botta, decano de la Facultad de Derecho, también se mostró “desbordante de felicidad” en diálogo con este medio: “Para nosotros es un momento histórico en muchos aspectos. Para la Facultad de Derecho, por supuesto, pero para la comunidad de toda la Universidad Nacional de Rosario y para la ciudad te diría, porque en el año que celebramos el tricentenario, poner en valor de esta manera un edificio que es emblemático para los rosarinos nos llena aún más de orgullo”.

De igual manera, señaló que esta obra para Derecho es “una declaración de principios, de que el sistema se defiende y se sostiene”, y que el desafío ahora es “mantenerlo, cuidarlo, porque esto es de todos”.

“La sociedad argentina, con mucho esfuerzo, contribuye a sostenimiento de esto y lo que nosotros tenemos que hacer es, por supuesto, mantenerlo y después devolver con calidad académica este depósito de confianza que implica”, dijo a Conclusión.

Por su parte, Daniel Erbetta, actual ministro de la Corte Suprema de Justicia santafesina y quien fuera decano de la facultad durante diez años, también mostró “una gran emoción” en diálogo con este medio, ya que conoce “todo el proceso que terminó con este día” y que “en un contexto tan difícil que vive el país” se pueda permitir “un poco de felicidad y disfrutar de esta obra tan importante que se realizó con fondos propios de la Universidad Nacional de Rosario”.

Representa un legado fundamental, no sólo para los estudiantes y para los jóvenes por lo que significa la educación pública, sino también para toda la ciudad, porque esto es un patrimonio histórico, un patrimonio arquitectónico, es el edificio público más antiguo que tiene la ciudad de Rosario. Y bueno, que podamos hoy asistir a esta obra que implica una restauración prácticamente a niveles originales de como se había hecho el edificio, con restauradores históricos, con una inversión muy importante, tiene una profunda significación. Para mí, en lo personal, una emoción enorme. Cuando nosotros asumimos la ley de contabilidad, le pedí a la universidad invertir dinero en esta propiedad porque no era de la universidad, era de la provincia. Tampoco la universidad estaba atravesando un buen momento, se creó la cooperadora, se empezaron las gestiones, y bueno, hubo dos gobernadores, hay que decirlo, Carlos Reutemann y Jorge Obeid, que accedieron y facilitaron la transferencia del edificio a la universidad pública, y por lo tanto la posibilidad de que la universidad pudiera comenzar con trabajos de reparación en un principio como para darle condiciones más dignas de habitabilidad, y ahora con esta obra monumental que es una restauración histórica”, describió quien también fuera vicedecano de la facultad durante dos años.

Últimas Noticias