Los vecinos de Pichincha siguen con su reclamo ante el Municipio sobre la situación que viven todos los fines de semana en los horarios de bares y boliches ya que “no podemos descansar por el descontrol”. “Lo único que pedimos es dormir”, dijeron.

Los habitantes de la zona reclaman desde hace varios meses por mayor control en el barrio. En consonancia con esto, desde el Concejo el año pasado se planteó modificar la ordenanza de nocturnidad pero no hubo consenso ni entre los bloques ni con el sector gastronómico y bolichero. Sin embargo, los vecinos manifiestan que no pueden esperar y continúan con su reclamo.

En dialogó con Conclusión, uno de los vecinos que lleva adelante este reclamo, Willi, mencionó que decidieron contratar a un abogado para que avance con una demanda que, en base a la ley 10.000 de intereses difusos, exija que se cumpla con la normativa vigente.

Sobre las negociaciones con la intendenta Mónica Fein, el vecino mencionó que “va de mal en peor. La intendenta quedó en darnos una solución a este problema tan grave. Y no nos llamó nunca más ni nos dio más reuniones y no hay forma de comunicarse con el Ejecutivo”.

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“Estamos cansados de esto. Los vecinos no damos más. Es un descontrol. Se pagan muchas horas extras a los agentes de tránsito y de la GUM para nada porque no hacen nada”.

El hombre denunció que “se están dando habilitaciones indiscriminadas. El barrio no durmió este fin de semana. Se abrió un nuevo boliche en Alvear casi Jujuy, es un patio que metieron más de cien personas con la música a todo lo que da. Los boliches ya no se cuidan, es un descontrol, la salidera, el amontonamiento de gente en las veredas, el ruido”.

Sobre las malas experiencias de algunos vecinos del barrio, cuenta que “hay vecinos que han vendido su casa, con suerte. Vecinos que se fueron, pero no pueden vender porque no hay quien la compre. Se desvalorizaron las casas. Los empresarios dicen que se valorizó el barrio, pero los locales comerciales, no las casas. Hubo amenazas, hubo amedrentamiento, siempre hay un clima hostil con los empresarios”.

Por otra parte, la organización de vecinos de barrio Pichincha siente que la elección de Pablo Javkin como intendente les da una esperanza para poder solucionar este conflicto. “Tenemos una fe muy grande en el nuevo intendente ya que tuvimos una reunión hace 20 días atrás. Él entendió que no podemos vivir así. Decía que no tenía la autoridad, pero ahora es el intendente. Esperemos que se comporte y que cumpla su promesa”, concluyó Willi.