Ciro Korol presenta su último libro: «Es un intento de dar testimonio con ternura de determinadas experiencias»
El escritor presentará “Un árbol para John Berger y otras crónicas” el viernes 30 de mayo a las 18 en la Biblioteca Argentina “Dr. Juan Álvarez”. En diálogo con Conclusión, el también guionista que escribió algunos capítulos de la obra internado en el psiquiátrico Agudo Ávila, brindó más detalles.
- Cultura
- Por Juan Manuel Martellotto
- May 27, 2025
Con prólogo de Juanele González y epílogo de Cora Gamarnik, en su último libro “Un árbol para John Berger y otras crónicas”, el escritor y guionista Ciro Korol narra sobre varios asuntos: un encuentro que tuvo con John Berger, pero también habla desde su propia experiencia durante su internación en el hospital Agudo Ávila. La publicación también recopila crónicas de cuando vaticinaba el triunfo de Milei en la previa de las elecciones de 2023. El libro se presentará el viernes 30 de mayo a las 18 en la sala “Angélica Gorodischer” de la Biblioteca Argentina “Dr. Juan Álvarez” (Presidente Roca 731 – 4° piso).
“Es por un lado el final del recorrido de armar el libro y prepararlo para la edición, y por otro lado el comienzo de la vida propia del libro, que sale más allá de mí y empieza a hacer su camino entre los lectores. Vamos a estar presentándolo con el editor Fidel Maguna (director editorial de Río Belbo), Victoria Hermann, que va a estar moderando, y Sonia Tessa, que también me ha publicado algunos textos en las contratapas de Rosario 12. Y después habrá un cierre musical en clave de tangos y alguna que otra sorpresa”, dijo en diálogo con Conclusión el escritor Ciro Korol, acerca de la presentación de su flamante obra.
El también guionista agregó: “Es muy lindo poder hacer la presentación en la Biblioteca Argentina, por todo lo que significa dentro del mundo vinculado a los libros en la ciudad de Rosario. Así que muy contento de poder tener la oportunidad de presentar este libro del cual estoy muy satisfecho”.
Con una prosa contemplativa, que otorga fosforescencias a todo lo que está vivo, Ciro Korol comparte en este, su quinto libro, un vuelco a un periodismo intimista y en carne viva, despojado del corset de cualquier manual de estilo o gajes de oficio, para derrochar pura no ficción. La primera de sus crónicas, en una intimista primera persona en la que es narrador, autor y protagonista, Ciro Korol narra la correspondencia que tuvo con el crítico de arte, escritor y pintor John Berger, a partir de una peregrinación a su encuentro por varias fronteras, y rememora su diálogo cómplice de una noche en el patio del Palazzo Delle Donne de Roma.
El autor de ‘Un árbol para John Berger y otras crónicas’, deslizó: «El libro cuenta con un prólogo de Juan Luis González, autor del libro sobre la vida de Milei. El Loco, y que fue un escritor que influyó mucho en los últimos cuatro textos que escribí, donde la figura de Milei y su miticismo ponen relevancia. Y quedó muy interesante el prólogo, la verdad que nos sorprendió tanto a Fidel Maguna (el editor), como a mí, el texto que mandó Juan Luis, y de algún modo apadrina este libro. Y después tuvimos la suerte de contar con Cora Gamarnik para el texto de la contratapa, que quedó muy poético y sobre todo muy sincero también. Y el hecho de que estos textos cuenten con esos dos autores que considero muy lúcidos, es un motivo más para sentir que algo venimos haciendo bien desde la revista Belbo, desde la editorial Belbo, y también desde mi parte, desde lo que me concierne como escritor».
Las siguientes crónicas se adentran en otros personajes atravesados por la Historia como Grichenko, un actor que interpretó a Vladimir Ilich Lenin y que fue soldado del Ejército Rojo; Mark Gabinsky, un viejo judío que cuando era niño había escapado en el último barco de Odesa cuando estaban llegando los nazis; o Benito Contini, un italiano que peleó en Stalingrado y vivió en campos de concentración soviéticos y luego en Buchenwald bajo el yugo de las SS.
Las últimas cuatro crónicas son en torno al viaje psicológico de su propia locura, la del entonces “candidato a presidente que se llama Javier”, y la locura de un contexto que “nos deja a merced del desequilibrio mental y el mesianismo”. Las últimas dos, escritas bajo el pulso real de aquel tiempo de internación en la clínica psiquiátrica Agudo Ávila.
-¿Cómo se articula el encuentro que vos tuviste con el artista John Berger, con las historias de soldados que participaron en la Segunda Guerra Mundial, tu experiencia durante la internación en el hospital y las crónicas sobre el triunfo electoral del actual presidente? ¿Qué nexo hay entre todo eso?
-Sí, a priori parecerían que están desconectados, pero después de aproximarse a los textos, uno puede darse cuenta, o por lo menos es mi opinión y también la de otros lectores que tienen menos cercanía con los textos que yo mismo, que están signados por un mismo sello vinculado a los autobiográficos, si bien en los primeros cinco textos hay un otro que es el protagonista de la historia, ya sean veteranos de la guerra o el propio John Berger, pero siempre está la cuestión de lo autobiográfico presente, y en los últimos cuatro, es más evidente. Y por otro lado, si bien la crónica siempre tiene que ver con los viajes, en este caso incluso un poco más, porque los primeros cinco retratan concretamente viajes por el territorio, en uno un viaje por Italia para conocer a John Berger, después otros viajes por la República de Moldavia o por Ucrania, y en los últimos cuatro, que retratan mis experiencias en torno a la salud mental y mi visión de Milei y su misticismo, su mesianismo, ese viaje adquiere un tinte más interno, es un viaje hacia adentro. Así que esa es un poco la ligazón que tienen los textos, además de un mismo estilo, de un mismo tono, y de una misma curaduría a manos del editor.
-¿Cómo definirías sintéticamente y con tus propias palabras la obra teniendo en cuenta al potencial lector?
-Es un libro que es un intento de dar testimonio con ternura de determinadas experiencias, de determinadas personas, de determinado análisis del contexto actual o de épocas pasadas, como la Segunda Guerra Mundial, el genocidio nazi. Y están en la clave de la crónica, que es un género al que no estaba acostumbrado y me fui desarrollando a medida que iba escribiendo estos textos y la verdad que creo que quedaron bastante bien.
-¿Qué podés decir con respecto a tu internación psiquiátrica? ¿Cómo llegaste al Agudo Ávila y cuanto tiempo estuviste allí? ¿Qué te dejó esa experiencia en la que escribiste un par de capítulos del libro?
-Sí, las últimas dos crónicas las escribí y las publiqué desde adentro de la internación, en la revista Río Belbo. Yo pasé por dos internaciones en el Agudo Ávila, la primera que duró seis días, en octubre de 2022, y la segunda a fines de 2023, cuando ya se hizo evidente que iba a ganar Milei en las elecciones, y yo, un poco afectado por eso y por otras cuestiones personales, volví a descompensarme y ahí estuve 45 días internado. Y los aprendizajes tienen que ver con saber que incluso en los peores momentos la literatura siempre nos permite un refugio, porque allí adentro leí y escribí mucho.
Los aprendizajes tienen que ver con saber que incluso en los peores momentos la literatura siempre nos permite un refugio
También el vínculo con otras personas nos salva porque establecí vínculos muy fuertes con otros pacientes o con las enfermeras, y también mantuve una relación cotidiana con algunas amistades y familiares por teléfono o en eventuales visitas que me hicieron al hospital. Por otra parte, también me dejó una práctica de la auto observación de mí mismo, del manejo de las emociones o de la escucha de los propios pensamientos, que si bien es recomendable para todo el mundo, por ahí para las personas como yo que vivimos con trastornos bipolares, es más necesario hacer una evaluación cotidiana o frecuente del estado de ánimo de ciertas cuestiones regulatorias de la vida. Y por otra parte, también un profundo agradecimiento me dejó la experiencia de la internación hacia la salud pública. Mi experiencia fue muy buena con la atención recibida, y que todavía recibo en las consultas que hago con mi psiquiatra, que es allí en el Agudo Ávila, en la parte ambulatoria.
Mi experiencia fue muy buena con la atención recibida
Así que fue una experiencia muy difícil, pero a la cual, a fin de cuentas, de algún modo estoy agradecido porque quizás si no pasaba por la internación, lo que me esperaba era peor. Creo que la gracia de la vida es hacer de todas las experiencias, incluso la más dura, que se vuelvan enriquecedoras, aprendizajes o elementos que constituyan una identidad más fortalecida.

Bio del Autor
Ciro Korol nació en Rosario en 1989. Escribió sus primeros relatos en el taller literario de Juan Forn, cuando residía en Buenos Aires. En 2013 fue becado en una residencia de escritura de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores en Córdoba (España). En 2015 trabajó en el estudio audiovisual OWH de República de Moldavia, como guionista y gestor cultural, y residió ese país desde el cual había emigrado su abuelo. A su regreso a la Argentina, realizó la asistencia de dirección y la dramaturgia de la obra teatral “Los Camilleros”, dirigida por Severo Callaci.
Es autor del cuento MONTE (ed. Libros Silvestre, 2020), el cual fue llevado por la productora Banda/Aparte a la serie animada que lleva el mismo nombre, en el canal Paka Paka. Escribió la nouvelle El anuncio (auto publicación a partir de contratapas en Rosario/12, 2020), La rotonda (Ed. Brumana, 2023), y El revoque de la luna (Ed. Casagrande, 2023).
Ha colaborado como cronista en Revista Noticias y diario La Capital. Es colaborador en Rosario/12, así como en Hispanicla (Los Ángeles-Estados Unidos), y en la revista digital Rio Belbo, donde se publicaron cada una de las crónicas que componen el libro Un árbol para John Berger y otras crónicas.

