«Sugar Man»: Sixto Rodríguez, el músico que fue famoso en Sudáfrica sin saberlo
El músico estadounidense, de origen mexicano, se convirtió en una figura admirada por millones de personas en África, pero pasaron décadas hasta que se enteró de su éxito en aquel continente.
- Cultura
- Mar 22, 2026
Los dos discos que grabó Sixto Rodríguez en 1970 pasaron casi desapercibidos en Estados Unidos y no porque el artista no tuviese talento sino porque su música no logró alcanzar el éxito comercial. Sus letras se caracterizaban por ser contestatarias como lo eran las de Bob Dylan, quien no sólo era muy popular y vendía discos sino que con el correr del tiempo logró crecer y sostener su carrera hasta la actualidad.
Decepcionado con su carrera artística, Rodríguez siguió viviendo en la ciudad de Detroit (Estados Unidos), trabajando en el rubro de la construcción mientras tanto, al otro lado del mundo, en Sudáfrica, con el tiempo sus canciones se volvieron profundamente influyentes, en especial su álbum Cold Fact que fue adoptado como un símbolo de la lucha contra el apartheid. En ese país, logró el Disco de Platino, llegando al status de músico de culto, y siendo su canción más célebre, Sugar Man.
Sin saberlo, Sixto Rodríguez, se convirtió en una figura admirada por millones de personas y pasaron décadas hasta que se enteró de la verdad. Fue contactado para una gira por la República de Sudáfrica, país en el que era una celebridad y finalmente pudo presentarse en una serie de conciertos ante miles de fans que ya conocían cada una de sus canciones.
La historia de Sixto Rodríguez se convirtió en uno de los casos más sorprendentes en la música, a punto tal que en 2012 se editó el documental “Buscando al Sugar man” (Searching for Sugar Man), que narra el viaje que hizo Rodríguez a Sudáfrica en marzo de 1998, donde realizó seis conciertos. Tras esto, el cantante siguió viviendo de forma modesta en Detroit y donando todo el dinero recaudado en los conciertos a sus familiares y amigos, regresando de forma esporádica al país africano para hacer algunos conciertos.
La película obtuvo una veintena de premios cinematográficos, entre ellos destaca el Premio Óscar en la categoría de mejor documental largo en 2012, el BAFTA y el mejor guion del Gremio de Escritores de América.

