La Unesco pidió suspender las obras del oleoducto de Vaca Muerta en el Golfo San Matías
El Comité de Patrimonio Mundial reclamó al Estado argentino que detenga la construcción de la terminal petrolera en Punta Colorada hasta presentar una evaluación ambiental que responda a las dudas sobre el impacto del proyecto. El organismo advirtió sobre posibles riesgos para la Península Valdés y estableció como plazo febrero de 2027 para recibir la información pendiente.
- Ecología
- Jul 25, 2026
La construcción de la terminal del oleoducto Vaca Muerta Sur en el Golfo San Matías sumó un nuevo cuestionamiento internacional. La Unesco solicitó al Estado argentino que suspenda las obras en Punta Colorada y presente de manera urgente información ambiental complementaria para evaluar los posibles efectos del proyecto sobre el ecosistema marino y la cercana Península Valdés, declarada Patrimonio Mundial.
El pedido fue realizado durante la 48.ª sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, que se desarrolla en Busan, Corea del Sur. En el documento difundido este viernes, el organismo solicitó que se frenen las obras de construcción relacionadas con la terminal portuaria hasta que Argentina entregue la evaluación ambiental requerida.
“Solicita al Estado Parte (Argentina) que suspenda cualquier obra de construcción en curso relacionada con el proyecto hasta que se haya presentado al Centro del Patrimonio Mundial la evaluación solicitada”, señaló el Comité en su resolución.
El principal motivo de preocupación está relacionado con la ubicación de la terminal petrolera, prevista en Punta Colorada, sobre las costas del Golfo San Matías y a unos 30 kilómetros de la Península Valdés, uno de los principales sitios naturales protegidos del país.
El proyecto, impulsado por YPF, contempla la construcción de un oleoducto de 437 kilómetros destinado a transportar petróleo desde la formación de Vaca Muerta, en la Cuenca Neuquina, hasta la costa rionegrina para su exportación.
La iniciativa generó cuestionamientos desde distintos sectores debido a que el Golfo San Matías había sido un área protegida por ley hasta septiembre de 2022, cuando la normativa fue modificada para permitir el desarrollo del proyecto.
En ese contexto, organizaciones ambientalistas y sectores de la sociedad civil expresaron su preocupación por el posible impacto sobre la biodiversidad marina, los riesgos de derrames, la contaminación acústica submarina y las eventuales colisiones con cetáceos.
La Unesco señaló que observa “con preocupación los altos riesgos” asociados al oleoducto Vaca Muerta Sur, especialmente por la instalación de una terminal portuaria para el transporte de combustibles fósiles. Además, advirtió sobre un posible “riesgo potencial de daño irreversible” al Valor Universal Excepcional de la Península Valdés.
El organismo recordó que en cuatro oportunidades solicitó información adicional al Estado argentino sobre el proyecto y cuestionó que no se hubiera desarrollado, a su criterio, un proceso participativo suficiente para analizar los impactos ambientales.
Argentina presentó recién en diciembre de 2025 una evaluación ambiental con medidas de mitigación, planes de gestión y mecanismos de monitoreo para las etapas de construcción, operación y mantenimiento del proyecto.
Sin embargo, para la Unesco la documentación enviada no permite determinar con claridad si fueron evaluados correctamente todos los posibles impactos ni si existen garantías suficientes para evitar daños ambientales.
Además, el organismo expresó preocupación por la falta de precisiones sobre cómo se actuaría ante eventuales incidentes durante la etapa operativa y señaló dificultades vinculadas con la división de responsabilidades entre las provincias de Río Negro y Chubut.
Por ese motivo, el Comité estableció el 1 de febrero de 2027 como fecha límite para que Argentina entregue la información solicitada.
El proyecto también había sido cuestionado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que en octubre de 2025 pidió restablecer la protección ambiental del Golfo San Matías y suspender iniciativas que puedan afectar su biodiversidad.
La organización internacional sostuvo que la modificación de la normativa provincial en 2022 redujo los niveles de protección ambiental del área y reclamó garantizar la conservación del ecosistema frente al avance de proyectos industriales.
Mientras tanto, las obras del oleoducto continúan bajo la atención de organismos internacionales que exigen mayores estudios sobre sus posibles consecuencias ambientales antes de que entre en funcionamiento la terminal petrolera prevista para la exportación de crudo.

