Investigan un presunto ataque a un interno de la línea 110 de colectivos en Avellaneda y Biedma
El chofer de la unidad del transporte urbano pulsó el botón de pánico y la policía lo asistió a pocas cuadras del lugar donde se habría producido el ataque. Todavía no encontraron marcas de balas ni piedras.
- Policiales
- Ago 19, 2025
Un chofer de la línea de colectivos 110 de Rosario pulsó la noche del lunes, alrededor de las 21.15, el botón de pánico que posee la unidad para casos de emergencias. Cuando consiguió localizarlo, en Biedma y avenida Francia, el conductor denunció que había recibido un ataque a unas diez cuadras de ese lugar, aunque los efectivos no pudieron encontrar hasta ahora rastros de la agresíon, según informaron este martes voceros policiales.
El hecho ocurrió cuando ya había comenzado a llover en la noche rosarina del lunes. El interno de la línea 110 del transporte urbana de pasajeros hacía su recorrido habitual por bulevar Avellaneda y Biedma cuando el chofer accionó el pulsador de la alama que conecta a ese dispositivo con la central de emergencias 911. Eran las 21.15, según quedó registrado en el sistema policial.
Una patrulla de la policía local ubicó al micro en avenida Francia y Biedma, a unas diez cuadras del lugar del ataque. El conductor del ómnibus le dijo a personal policial que a la altura de Avellaneda había recibido un ataque en el colectivo desde el costado izquierdo.
En ese momento había tres pasajeros en la unidad y ninguno sufrió heridas. En una primera revisión, el personal policial no encontró rastros de un objeto lanzado contra el micro ni marcas compatibles con un ataque con balas o piedras.
De todos modos, los investigadores estaban “tratando de establecer algunas precisiones”, dijeron este martes fuentes de la fuerza de seguridad. Entre ellos, el hallazgo del objeto lanzado, su posible trayectoria y si se trató de un ataque desde el exterior o el interior de la unidad de la línea 110.
El mes pasado otro chofer de la misma línea de colectivos también denunció haber sufrido un ataque, que aún está bajo investigación. Fue el domingo 6 de julio, en bulevar Seguí al 3300, cuando el micro recibió un disparo que hizo estallar una ventanilla, que provocó lesiones leves en el rostro a un pasajero del transporte.

