Detienen a un abogado acusado de triangular delitos de los principales jefes narco presos de Rosario
Iván Méndez estuvo detenido por causas relacionadas a comercio de drogas. Se recibió de abogado en la cárcel. La Procunar lo apunta como “paloma mensajera” de líderes de organizaciones criminales.
- Judiciales
- Sep 18, 2025
Foto ilustrativa
Un ex convicto que cumplió dos condenas por delitos vinculados al tráfico de drogas y se recibió de abogado en Centro Universitario del Complejo Penitenciario Federal de la Caba, Iván Carlos Méndez, fue detenido este jueves por su presunto rol de “correo humano” entre 15 capos narcos presos en el sistema de alto riesgo -entre ellos varios rosarinos como Segovia, Cantero, Zacarías, Avalle y Rodríguez Granthon- y sus colaboradores externos que le dan continuidad a las empresas criminales que comandan intramuros.
Una investigación de la Procunar, a cargo de los fiscales Matías Scilabra y Matías Mené, determinó que si bien Méndez es abogado, en los hechos no opera como defensor de los condenados que visita en las cárceles federales, sino que hace recibe órdenes que luego transmite a los familiares o colaboradores externos de sus “clientes”.
Las autoridades nacionales explicaron que el acusado actuaba como intermediario entre los líderes criminales detenidos y sus estructuras operativas en el exterior, “vulnerando la normativa penitenciaria y potenciando la actividad delictiva desde los establecimientos federales”.
Las visitas del abogado
Entre los presos narcos con quienes mantenía contacto se encuentran Mario Roberto Segovia (el Rey de la Efedrina), Evelio Horacio Ramallo, Martín Eduardo Lanatta (triple crimen de General Rodríguez), César Morán de la Cruz (narco del barrio porteño Padre Mujica), Julio Andrés Rodríguez Granthon (narco rosarino de origen peruano condenado por el crimen del ex concejal Eduardo Trasante y por tráfico de estupefacientes), Francisco Rodríguez Villarreal, Uriel Luciano Cantero (líder de una facción de Los Monos), Cristian Nicolás Avalle (referente violento de Los Monos en Villa Gobernador Gálvez y en la barra de Newell’s Old Boys).
También visitó a Ariel Cantero (“Guille”, líder de Los Monos), Jorge Adalid Granier Ruiz, Leandro Vinardi (“Pollo”, jefe de otra facción de Los Monos y relacionado a la barra leprosa), Delfín Zacarías (condenado por narcotráfico y lavado de activos en el Gran Rosario), José Uriburu, Francisco Ezequiel Riquelme (líder de una banda vinculado al capo narco Esteban Alvarado en Ludueña y Empalme Graneros) y Pablo Nicolás Camino (lugarteniente de Cantero y jefe de una facción de la barra de Newell’s).
Allanamiento al domicilio de Mario Segovia, el Rey de la Efedrina.
De acuerdo a la investigación, a la que accedió Conclusión, el primer contacto del abogado Iván Méndez fue con Mario Segovia, conocido como “El Rey de la Efedrina”, en septiembre de 2024. Está condenado como jefe de una asociación ilícita, en concurso real con contrabando de importación de un fusil semiautomático, tenencia de armas de fuego -de uso civil y de guerra- y fabricación habitual de armas de fuego. Estas conductas las realizó estando detenido en un cárcel federal.
Según la Procunar, “los internos con los que más visitas registra son el propio Segovia, Evelia Ramallo, Martín Lanatta, César Morán de la Cruz y el piloto civil Rodríguez Granthon, alias “Peruano”.
Un galpón para guardar drogas
La hipótesis de la investigación es que el abogado triangulaba conversaciones entre los detenidos, y de los presos con sus colaboradores o familiares, para mantener sus empresas criminales. De hecho, la Procunar descubrió mediante la intervención al teléfono del “narco abogado” el presunto traslado de un cargamento de drogas a Rosario que triangulaban los presos “Pupito” Avalle y el “Peruano” Rodríguez Granthon.
De acuerdo a la investigación, desde el 29 de julio pasado Méndez medió una operación entre ambos “y terceros que se encuentran en libertad”, para el arribo de material estupefaciente sin que intervengan las organizaciones de Esteban Alvarado y Ariel “Guille” Canter, jefes de las dos organizaciones narcocriminales más poderosas de la ciudad.
Los fiscales señalaron que “Méndez debe gestionar un galpón donde ingrese un camión” con los estupefacientes, lo cual no guarda vínculo con sus rol de presunto abogado defensor. “Conforme surge de las conversaciones que intercambian entre ellos, Rordíguez Granthon coordinaría el descenso de un cargamento de estupefacientes, que sería luego distribuido en Rosario por Avalle”.
De los diálogos recientes que fueron intervenidos, se pudo establecer que en la maniobra intervendría también Martín Lanatta -el del triple crimen de General Rodríguez en la causa de la efedrina- y Pablo Nicolás Camino, un condenado que oficia de lugarteniente del jefe de Los Monos, “Guille” Cantero, y que opera como una de las facciones de la barrabrava de Newell’s Old Boys que procuró a tiros y asesinatos la hegemonía del grupo violento leproso.
La investigación de la Procunar señala que en las distintas causas en las que los narcos se encuentran detenidos, “el doctor Méndez ha tenido una participación procesal prácticamente nula, con algunas presentaciones de poca relevancia en el caso de Ramallo, que encima duró pocos meses, y sin tener intervención en los demás casos”. De esa manera, le permite concluir que “Méndez no ejerce el rol técnico alguno en términos defensistas”. Es decir que, más que abogado, es una “paloma mensajera”.
El negocio continúa
De las escuchas al teléfono de Méndez y otras medidas de prueba llevadas adelante durante la investigación, que si inició a principios de año, “se han advertido una serie de gestiones de actividades narcocriminales que se encuentran siendo coordinadas entre Rodríguez Granhton, Martín Lanatta, Cristian Avalle, Pablo Camino y Uriel Luciano Cantero y terceras personas que se encuentran en libertad”, afirma la Procunar en el documento que presentó para solicitar la detención del “narco abogado”.
Agrega que “el nexo común entre estos líderes está garantizado por la actividad de Iván Méndez como emisario frecuente y facilitador de diálogos”.
En la misma línea, destaca que “los diálogos que intercambian estos líderes con su entorno a través de Méndez y con el propio abogado cuando los visita, dan cuenta de que las organizaciones criminales que ellos integran no se encuentran desactivadas”.
Por último, el documento señala que “la labor del abogado resulta decisiva para la continuidad y el financiamiento de las empresas criminales” que son organizadas desde las cárceles federales, evadiendo los controles para los presos de algo riesgo.




