La “Diabla” Leguizamón y Brian Díaz condenados por extorsiones a la agencia de lotería El Califa
La mujer, vinculada a “Guille” Cantero, estaba con domiciliaria cuando fue detenida y se tragó un chip. El hombre, hermano de un miembro de Los Monos, apretaba al comerciante desde la cárcel de Piñero.
- Judiciales
- May 16, 2025
Dos personas ligadas a la narcobanda Los Monos fueron condenadas en procedimientos abreviados por su participación en las extorsiones y atentados que sufrió un comerciante, dueño de una cadena de agencias de lotería llamada El Califa, ocurridos entre 2021 y 2023. La jueza Silvia Castelli resolvió homologar el juicio abreviado, presentado por la fiscal y aceptado por la defensa, por medio del cual se condenó a Brian Díaz a 4 años de prisión por extorsión agravada por el uso de arma de fuego, que se unificaron en 9 años y 4 meses por otra causa anterior. Mientras que Daiana Leguizamón, conocida como “La Diabla”, fue sentenciada a de 3 años y 6 meses de cárcel por el mismo delito más “destrucción e inutilización de objetos de prueba, resistencia a la autoridad y amenazas simples”, según informó este viernes el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Los fiscales Federico Rebola, Juliana González y Cesar Pierantoni le habían atribuido a Mariana Orgitala, su pareja Rodolfo Felipe y a Lorena C. (ya imputados) junto con otras personas no identificadas, “haber planificado y ejecutado diferente tipos de intimidaciones contra la víctima, a su grupo familiar y a sus locales comerciales para que el mismo entregue una suma de dinero en dólares”.
Los aprietes contra el dueño de El Califa se iniciaron en marzo de 2021 cuando Ortigala -que fue baleada al salir de su casa de Roldán en un hecho atribuido a la banda narco de Esteban Alvarado, de la que participó y con quien luego se enfrentó- y su pareja fueron gimnasio al que asistía la víctima y lo apretaron pidiéndole dinero.
Casi un año después, el 16 de febrero de 2022, Lorena C. pasó por dos agencias de lotería de la víctima y les dijo a las empleadas que quería hablar con el propietario “dejando un papel en donde anotó un numero el cual pertenecía a Mariana Ortigala, para que la víctima se comunique”. En julio de ese mismo año, la víctima, su grupo familiar, su vivienda y sus negocios sufrieron una seguidilla de hechos violentos.
El 5 de julio le incendiaron tres locales y el 20 dos personas en moto le balearon el frente de la vivienda familiar con una 9 mm. Seis días después intentaron balear a una empleada de una agencia del mismo dueño en Baigorria al 2100. El 31 arrojaron una nota al interior de uno de los locales comerciales de la victima, en Mendoza y Valparaiso que rezaba que debía abonar una suma de dinero dejando un numero para que se comuniquen.
La Diabla
Los fiscales le atribuyeron a a Micaela Leguizamón, conocida como “La Diabla”, haber falicitado comunicaciones telefónicas entre el jefe de Los Monos, Ariel “Guille” Cantero, con los ejecutores e las extorsiones “mediante una triangulación de las comunicaciones” y de intentar “obstaculizar la identificación de los autores de este ilícito”, según informó el MPA.
El 11 de septiembre de 2023 cuando la policía fue al domicilio de Leguizamón en la ciudad de San Nicolás a allanarla, en el que la mujer cumplía prisión domiciliaria en una causa por narcotráfico, resistió el operativo.
Los efectivos llamaron a un teléfono que buscaban y que sonó en la vivienda. Según la investigación, “La Diabla” se abalanzó sobre el aparato e intentó impedir su secuestro, aunque no lo logró.
Unos minutos después, cuando la policía confeccionaba el acta del procedimiento y mientras la mujer estaba esposada, logró zafarse una mano, tomó un chip del teléfono buscado y se lo tragó. Por eso también fue condenada por los delitos de destrucción e inutilización de objetos de prueba, resistencia a la autoridad y amenazas simples.
El preso
En relación al otro condenado, los fiscales le adjudicaron a Díaz -hermano de Maximiliano “Cachete” Díaz, un hombre de Los Monos que organizó una balacera al casino City Center en el que murió un apostador mientras fumaba en un balcón del edificio-, haber planificado y ejecutado desde su lugar de detención, la unidad penitenciaria de Piñero, las intimidaciones a la víctima y a su grupo familiar, además de los locales comerciales.
Según la investigación, mediante el acceso a un equipo de telefonía celular, Díaz ordenó los atentados que sufrió el comerciante y fue quien llamó en más de una ocasión al hombre para exigir un monto en dólares a cambio de dejarlo tranquilo.
De hecho, la policía le pasó un número para que escribiera a la aplicación Whatsapp, haciéndose pasar como que era la línea que utilizaba el comerciante extorsionado. De esa manera, arreglaron un encuentro con una persona que debía cobrar el dinero exigido bajo intimidación.
“Personal de AIC, simulando ser la víctima escribe un mensaje en el cual manifestaron que el condenado nunca se había comunicado con la victima. El 17 de agosto de 2023 aproximadamente a las 16:48 h el condenado se contacta nuevamente y comienza a escribir por Whatsapp al numero asignado por personal de investigaciones para interactuar simulando ser el propietario de local y manifiesta que quería tener una reunión en un bar. El mismo día a las 18:57 hs, se entabla una comunicación telefónica con el extorsionador donde Brian Díaz manifiesta que debían hacer el acuerdo económico con él”, detalló el MPA.
Díaz finalmente fue condenado en un juicio abreviado por extorsión agravada y, al unificarse esa pena con una anterior, deberá cumplir 9 años y 4 meses de prisión.

