Ordenan reabrir el caso de un femicidio ocurrido hace 20 años en Santa Fe y ofrecen recompensa por $25 millones
Se trata del asesinato de María Florencia Morello, una joven de Calcahquí que fue abusada y golpeada en la capital provincial. Murió el 6 de octubre de 2005 y la investigación nunca logró resolver el caso.
- Judiciales
- Nov 10, 2025
A 20 años de ocurrido el crimen, la fiscal General de Santa Fe, María Cecilia Vranicich, ordenó mediante una resolución la reapertura de la investigación de la causa sobre el abuso sexual seguido de muerte del que resultó víctima María Florencia Morello, el 1° de octubre de 2005 en la ciudad de Santa Fe. Para eso, se dejó sin efecto la resolución de desestimación del caso y la decisión fue comunicada por la funcionaria a Blanca Cuatrin, mamá de la víctima de un caso que dos décadas después continúa sin sanción judicial.
En forma paralela a esa resolución, a Fiscalía General solicitó al Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia su incorporación al Programa de Recompensas, a los fines de aumentar las probabilidades de obtener información útil para su esclarecimiento.
El viernes 7 de noviembre, el ministro del área, Pablo Coccocioni, resolvió incorporarlo fijando una recompensa de 25 millones de pesos “a aquellas personas que brinden datos útiles para esclarecer o individualizar autores, cómplices, encubridores o instigadores del hecho”, según informó este lunes el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
En el mismo sentido, Vrainich ordenó reasignar la investigación a la fiscal de la Unidad de Violencias de Género, Familiar y Sexual (Gefas), Jorgelina Moser Ferro. También encomendó el apoyo técnico de la investigación a la jefa del Laboratorio Forense Zona Norte del Organismo de Investigaciones (OI), Consuelo Martí, ya que “en la resolución se destaca que existe el registro de un patrón genético que conserva utilidad para dar con la identidad del autor” del abuso sexual y el asesinato.
La resolución de Vranicich destaca que la información contenida en el perfil genético del agresor que surge del informe elaborado ocho días después del hecho, en 2005, “conserva utilidad para un eventual entrecruzamiento de datos que pudiera servir para dar con la identidad del autor, en caso de que se registrara su ADN en el marco de otra investigación, en esta u otra provincia que cuente con registros genéticos”.
Por el paso del tiempo, 20 años, la persecución penal de esos delitos prescribió. Sin embargo, la fiscal General explicó que “si bien la acción penal pudo haber prescripto, no debe descartarse que el autor del hecho aún no identificado, hubiera cometido otro hecho delictivo en ese intervalo temporal, y de esta manera se haya interrumpido la prescripción”.
El caso
María Florencia tenía 21 años cuando la madrugada del 1º de octubre de 2005 fue atacada por una persona en el ingreso del edificio ubicado en Irigoyen Freyre al 3040 de la ciudad de Santa Fe. La joven alquilaba un departamento allí junto a dos compañeras de trabajo. Había dejado su Calchaquí natal para estudiar y trabajar en la capital de la provincia.
Morello era empleada, como moza, de un comercio gastronómico situado en la Terminal de Ómnibus de Santa Fe y llamado Plataforma 24 horas. Una persona que pasó por el edificio donde residía con su amigas encontró aquella madrugada el cuerpo ensangrentado y a la joven semidesvanecida en el hall y avisó a la policía. María Florencia fue internada en el Hospital Cullen de la capital provincial y sometida a una intervención de urgencia.
Tras la operación quedó internada en el sector de terapia intensiva del hospital público, pero falleció cinco días después. La investigación fiscal no encontró testigos directos del hecho y se dificultó la recolección de evidencias. De todos modos, se consiguió un perfil genético del presunto agresor.
Siete años después del crimen, en 2012, un hombre aportó unos datos ante el juez Sergio Carraro, que investigaba el caso. En ese entonces aún no se había modificado el sistema penal santafesino y los magistrados quedaban a cargo de lo que se llamaba “la instrucción” de los expedientes judiciales.
Con esos datos, los pesquisas llegaron hasta un policía que también había trabajado en la Terminal de Ómnibus, donde se desempeñaba como moza la víctima. En 2013 la policía detuvo en la localidad de Helvecia a Joel Lemos, que entonces tenía 33 años, como presunto autor del asesinato de Morello.
Sin embargo, el 9 de mayo de 2013 se conocieron los resultados de los estudios comparativos de ADN entre el patrón genético que se halló en el cuerpo de la joven y las muestras que se le tomaron a Lemos, y el resultado fue negativo. De esta manera, el suboficial policial recibió la falta de mérito por parte del juez y recuperó la libertad.


