Entrevista: Facundo Díaz D’Alessandro

Uno de los varios precandidatos que hacen su primera incursión en la arena política en estas elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (Paso), es el empresario Enrique Bertini (h), quien competirá en dentro de la interna del Frente Juntos (de mayoría justicialista) en la categoría concejales, con una lista propia, que él encabeza, tras un acuerdo alcanzado con el senador nacional y precandidato a gobernador Omar Perotti.

El ingeniero, quien trabaja desde hace años en la fábrica de maquinaria agrícola que lleva su nombre (el de su padre, quien la fundó hace algunas décadas), tomó la decisión luego de que la tragedia golpeara su vida, cuatro años y ocho meses atrás, cuando en una entradera cuando guardaba el auto en su domicilio fue asesinado su hijo Mariano, de por entonces 22 años.

En diálogo con Conclusión, Bertini contó: “Me pegó mucho la marcha que se hizo a favor de Mariano, donde no era el único, había un montón de gente que le había pasado cosas similares. Ese fue el impulso inicial. Me fui involucrando, me fui contactando con familiares de victimas, lo primero que haces es buscar respuestas en la calle.”

Sobre las primeras sensaciones de aquellos días, agregó: “Me sentí muy cómodo desde el principio, se ve que es algo que yo ya lo tenía incorporado y no lo había descubierto. Participé del Rosario Sangra 1 y 2, del Consejo Económico y Social, me incorporé a Trascender, una organización social que busca el desarrollo económico en la zona. Generé mi propia fundación que se llama Compromiso Ciudadano, allí hacemos acciones sociales y nos dimos cuenta que tenemos un techo para impulsar cambios porque para una ONG hay un limite para lo que uno puede hacer. Nos dimos cuenta que nuestro próximo paso es participar en lo publico a través del voto popular.”

> Te puede interesar: Enrique Bertini se reinventa desde el dolor y va por una banca en el Concejo

Con su precandidatura, según aseguró, Bertini también busca desterrar el “fantasma” de que “para estar en política hay que tener determinada formación intelectual”.

“Nos hacen creer que para ser político tenés que hablar dos o tres idiomas, tener un máster en algún lado, haber cursado en muchas universidades; yo creo que la política se tiene que regir por la escuela de la vida, la escuela emocional, lo que te permite interpretar al otro en la empatía y luego si contratar al mejor ingeniero o abogado”, dijo a Conclusión.

Sobre los pilares de su proyecto, que busca como primera medida ingresar al Concejo Municipal de Rosario, Bertini asegura que son “la inseguridad, la educación y el trabajo”.

“Venimos de un ensayo de Zaffaroni que es un agnóstico punitivo, el delincuente lo sabe y delinque nuevamente. Lo llamo la puerta giratoria. Eso respecto a la seguridad, pero también está el tema de los consumos y las adicciones de los chicos en los barrios, que después salen a delinquir y ocurre la disputa del territorio. Hoy en día la política no lo está tratando. El año pasado cuarenta jueces penales de Rosario le enviaron al gobernador Lifschitz y la Legislatura que por favor hagan algo con las adicciones, que es un tema grave y tiene que ver con la inseguridad”, expresó el precandidato.

Respecto al trabajo y la relación empleador-empleado, sostuvo: “Lo único que dignifica a una persona es el trabajo. Antes las empresas se comparaban por el capital invertido, hoy las empresas se dividen por la relación entre el empleador y el empleado. La empresa le paga al empleado el tiempo en que este señor esté en la fábrica, pero no puede comprar la inteligencia y el compromiso que ponga al servicio de eso que está haciendo. Las empresas que funcionan bien, tienen si o si una relación de igual e igual en el trato.”

Sobre el particular impacto de la actual crisis económica, una de tantas que ha pasado desde su lugar en la industria de la maquinaria agrícola, expuso: “Estamos enmarcados en un contexto nacional en el cual tanto el empleado como el empleador estamos sufriendo y estamos en la misma vereda. Esta crisis tiene la particularidad de que está la economía frenada; el mercado interno no funciona. La teoría del derrame no existe más en ningún lado del mundo. Hay elementos provenientes de China que tienen un tercio del valor que nosotros podemos ofrecer. No se puede competir contra empresas internacionales que invaden el mundo con productos masivos. Hoy, con estas tasas de interés, es inviable que la economía funcione.”

En ese sentido, Bertini esbozó una crítica a la actual gestión en Rosario y Santa Fe: “El socialismo mucha importancia no le da al trabajo. Lo veo en los diferentes presupuestos de la Municipalidad, cuando uno busca el dinero que se le va a destinar al sector industrial, es muy poco. Las discusiones se dirimen cuando se van a ver los números. Decime como invertís en cada cosa y te diré qué realmente te importa. Para este esquema socialista no está presente que primero hay que generar la riqueza para después distribuirla”.