Crisis láctea santafesina: otra empresa dejó de pagar sueldos y preocupa el futuro de sus 80 trabajadores
Sudamericana de Lácteos entró en colapso financiero en medio del cambio de dueños y enfrenta deudas. Ante el panorama que afecta a varias compañías las autoridades comunales propusieron recurrir a la figura de recuperación de empresas, y ya analiza que la planta pueda quedar en manos de los empleados.
- Economía
- Mar 19, 2026
Otra empresa láctea que está en crisis en la era Milei. Se trata de Sudamericana de Lácteos, tiene a su cargo marcas como Premio, SyS, Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca, en la localidad de Díaz, en Santa Fe. La compañía arrastra dificultades financieras desde mediados del año pasado y, de no conseguir un inversor que aporte capital, podría convertirse en una cooperativa a cargo de los 80 trabajadores de la planta.
El caso de Sudamericana se suma al de otras empresas del sector, como Verónica, ARSA o La Suipachense, en un contexto provincial en el que la industria láctea tuvo una caída productiva del 10,3% solo en enero de 2026, según la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe).
La empresa está ubicada en el departamento San Jerónimo, en la localidad de Díaz, donde viven unos 2.000 habitantes. Según el intendente de la comuna, Juan José González, la planta mantiene tres meses de salarios impagos y una importante deuda con los productores lácteos de la zona.
De acuerdo con información del Banco Central, la firma también registra una deuda financiera y, aunque llegó a acumular 36 cheques rechazados por casi $189 millones, luego cubrió más del 90% de los pagos. Sin embargo, en febrero de 2026 se rechazaron al menos tres cheques por un total de $12 millones, todos por falta de fondos. Los directivos reconocieron problemas en la transición de la compra, que derivaron en la cesación de pagos a empleados y tamberos.
El conflicto comenzó durante el proceso de cambio de dueños de la empresa. Según fuentes locales, la transición no se completó de manera ordenada y derivó en problemas operativos, demoras en los pagos y una fuerte tensión con los productores que abastecen a la planta. La falta de capital de trabajo terminó por frenar la actividad y dejó a la empresa en una situación crítica justo en medio del traspaso.
Ante el panorama crítico, las autoridades comunales propusieron recurrir a la figura de recuperación de empresas, una legislación vigente en Santa Fe desde 2017, diseñada para que las fábricas en crisis puedan reorganizarse bajo control directo de sus propios trabajadores, agrupados en una cooperativa.
“El titular de la empresa está dispuesto a poner en manos de los empleados la fábrica para que siga trabajando. Es una decisión de la gente, de los empleados, y en esa instancia estamos”, reconoció el funcionario comunal.
El modelo cooperativo para sostener la actividad está en evaluación por parte de los trabajadores, una alternativa aplicada previamente en situaciones similares dentro del territorio provincial.

