Destrucción del empleo: desde la asunción de Milei se perdieron casi 70.000 puestos de trabajo en el Estado
Los datos corresponden al informe sobre la Administración Pública Nacional (APN), empresas y sociedades que difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
- Economía
- Ago 1, 2026
Desde que Javier Milei asumió la presidencia de la Argentina, el total de los empleos públicos que se perdieron continúa en ascenso y alcanzó casi 70.000 puestos menos. Esto se da en un contexto sostenido de baja del empleo, salarios insuficientes y desempleo al alza.
Desde diciembre de 2023 se contabilizaron 341.465 empleos públicos, mientras que en junio se registraron 271.696. De esta manera, son 69.769 los puestos que se perdieron en el sector público, en línea con la política de «motosierra» que mantiene el Gobierno.
Los datos corresponden al informe sobre la Administración Pública Nacional (APN), empresas y sociedades que difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Particularmente en junio se perdieron 1.656 puestos de empleo, lo que significó una contracción de 0,6% contra mayo y 6% contra el mismo mes del año pasado (reducción de 17.477 empleos).

En el detalle por rubros, se explica donde se concentró el mayor peso del ajuste libertario sobre las diversas áreas del Estado:
-Administración centralizada: pasó de 38.452 a 37.884 empleados, con un 0,7% mensual menos
-Administración descentralizada: se redujo 0,6% y pasó de 112.103 a 111.381 empleados.
-Administración desconcentrada: el único sector que subió durante el sexto mes del año. Cerró junio con 21.187 empleados, 0,4% más que en mayo. Ganó 76 puestos de trabajo.
-Otros entes: pasó de 13.823 a 13.750, lo que implicó una reducción de 0,5%.
En cuanto a empresas y sociedades del Estado, se eliminaron 369 puestos de trabajo en relación a mayo (-0,4%) y 4.848 contra junio de 2025 (-4,5%). De esta manera, el primer semestre cerró con una caída de 7.148 puestos de trabajo, lo que representó una contracción de 2,56%.

Tras su arribo a Casa Rosada en diciembre de 2023, Milei se propuso transformarse en el «topo» del Estado, destruyéndolo por dentro a través del desmantelamiento de áreas claves. Además del sector público, los mayores niveles de despidos se concentraron en el ámbito privado, especialmente en las pymes.
Con un modelo que prioriza a economías de tipo extractivista, el resto del entramado productivo nacional, dependiente del consumo interno, viene padeciendo las consecuencias de una política de desigualdad planificada, con influencia directa en el empleo y los salarios.

