El consumo sigue frenado: las ventas minoristas cayeron 3,8 en julio y acumulan siete meses en baja
El fin del impacto del aguinaldo y las tarifas de impuestos y servicios profundizaron la cautela de gastos en los hogares argentinos. Las comercializaciones en las Pymes retrocedieron 2,1% frente a junio y acumularon una contracción del 2,7% en los primeros siete meses del año, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
- Economía
- Ago 9, 2026
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) volvieron a retrotraerse en julio, en un escenario en el que el consumo continúa condicionado por la pérdida de poder adquisitivo y el creciente peso de los gastos fijos, sobre el presupuesto de las familias. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas cayeron 3,8% interanual en el séptimo mes del año. La comparación con junio tampoco mostró una recuperación, se registraron una contracción desestacionalizada del 2,1%.
Los datos revelan que en los primeros siete meses de 2026 las ventas acumularon una caída del 2,7%, reflejando las dificultades que todavía enfrenta el frenado consumo, para poder lograr una recuperación a corto plazo.
Uno de los factores que explicaron el desempeño de julio fue la desaparición del impulso transitorio que había generado el cobro del medio aguinaldo durante junio. A esto se sumó la mayor incidencia de las tarifas de servicios propias de los meses de invierno sobre los acotados ingresos disponibles en los hogares. La combinación de ambos factores volvió a incrementar la cautela de los consumidores y terminó impactando sobre el nivel de actividad de los comercios.
Con respecto a la percepción cualitativa sobre el estado del negocio, el 48,1% de los comerciantes consultados sostuvo que su nivel de actividad «se mantuvo estable con relación al mismo período del año anterior», evidenciando un descenso de dos puntos porcentuales en comparación con junio.
El 46,3% de los comerciantes espera que su actividad permanezca sin grandes cambios, mientras que el 42,4% considera que la situación de su negocio podría mejorar. Esta última proporción creció 4,7 puntos porcentuales respecto de junio. En el otro extremo, un 11,3% espera un deterioro de la actividad.
Respecto a las decisiones de financiamiento, el 61,5% de los locales juzgó que la coyuntura resulta «desfavorable para concretar nuevas inversiones de capital», en tanto que el 14% la consideró oportuna y el 24,5% optó por no fijar posición.
Los rubros alcanzados por el retroceso
La recesión se extendió prácticamente a todos los sectores analizados. En el desglose sectorial, seis de las siete actividades relevadas mostraron retrocesos en la comparación interanual, concentrándose las mayores caídas en «Textil e indumentaria» (-5,6%), «Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles» (-5,5%) y «Alimentos y bebidas» (-5,4%), mientras que la única excepción positiva se registró en «Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción» (+1%).
Asimismo, el informe de CAME detectó que las ventas online realizadas por comercios con local a la calle tuvieron un incremento interanual del 14,9%.
Ante este panorama de márgenes comprimidos por alzas en costos de reposición y el encarecimiento logístico, el empresariado pyme sostuvo una postura de cautela financiera, congelando planes de inversión para priorizar el sostenimiento del flujo operativo.



