SáBADO, 17 DE OCT.

En la era Milei, las prepagas aumentaron hasta 500% y 1,2 millones de personas se quedaron sin cobertura médica

Entre las situaciones más alarmantes sobresale la de los jóvenes de entre 15 y 29 años, donde la mitad ya no cuenta con ninguna cobertura. En el otro extremo etario, el panorama tampoco es mejor: el precio de los medicamentos de PAMI viene subiendo por encima de la inflación.

 

 

La oposición en la Cámara de Diputados no logró este jueves alcanzar el quórum para ratificar el rechazo al DNU 70/2023 que desreguló innumerables aspectos de la economía, entre ellos, habilitó la liberación de las cuotas de la medicina prepaga.

El resultado fue que, desde diciembre de 2023, más de 1,2 millones de personas perdieron su cobertura médica y pasaron a depender exclusivamente de un sistema público de salud cada vez más desfinanciado (-34,0% de recursos solo en los dos primeros años de gestión de Javier Milei).

Lejos de tratarse de un fenómeno aislado, la caída en la cobertura expuso uno de los efectos más visibles del modelo económico en marcha: la reconfiguración forzada del gasto en los hogares, donde el peso creciente de tarifas, servicios y alimentos desplazó incluso derechos esenciales como la salud. En este escenario, la proporción de la población sin obra social, prepaga o mutual pasó del 32% al 36%.

Entre las situaciones más alarmantes sobresale la de los jóvenes de entre 15 y 29 años, donde la mitad ya no cuenta con ninguna cobertura. En el otro extremo etario, el panorama tampoco es mejor: el precio de los medicamentos de PAMI viene subiendo por encima de la inflación y, aunque aumentó la cantidad de afiliados (contra abril 2024: 250.000 más, contra noviembre de 2023, 343.000 más), cayó la cantidad de medicamentos que compran los jubilados (-18,45%).

 

MÁS POBLACIÓN SIN COBERTURA

Entre el ajuste como política de Estado y el deterioro del presupuesto familiar se reconfiguró, en este último tiempo, la realidad de los hogares argentinos forzados a modificar (a la baja) sus canastas de consumo por el aumento desmedido de servicios y, a la par, la erosión de su poder de compra.

Lo anterior tiene que ver con la nueva estructura de precios relativos, que obligó a rediseñar las estrategias de supervivencia de los hogares y a desplazar bienes tradicionales -como carne vacuna, lácteos e indumentaria- por el mayor peso de los gastos fijos

En el caso puntual de las prepagas, desde que asumió el Gobierno de Javier Milei, la desregulación del valor de las cuotas y de las condiciones de prestación del servicio, vía el DNU702023, derivaron en un aumento sostenido de los planes: aumentaron casi 500% desde el inicio de la gestión, mientras que la inflación viajó al 340%.

Como resultado, creció el el peso de este gasto en los ingresos familiares: si en 2013 la medicina prepaga demandaba el 11% de un salario formal promedio, para noviembre de 2024 ya había saltado al 25%, y producto de subas por arriba del ritmo de actualización de los salarios, la incidencia se mantuvo en estos meses en un nivel elevado, siempre arriba del 20%, de acuerdo con datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

La cifra que deja de manifiesto las consecuencias del impacto de la política económica en el área de salud es la cantidad de personas que perdieron su cobertura médica, pasando a depender del sector público: 1.246.285 personas se quedaron sin cobertura de salud (prepaga, obra social o mutual) en lo que va de la gestión de Milei.

«En el último trimestre de 2023 había 9.428.131 personas que no contaban ni con prepaga, ni obra social, ni mutual, este número se elevó a 10.674.416 en 2026. Por lo que este grupo pasó de ser el 32% al 35,6% de la población argentina», precisó un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) desde donde señalaron que, si bien el oficialismo pretendía achicar el Estado para que «creciera el sector privado» paradójicamente, después el modelo económico actual está dejando cada vez más personas dependiendo únicamente de la salud pública.

La pérdida de cobertura privada de salud alcanzó tanto a mujeres como a varones. La cantidad de mujeres sin este tipo de cobertura aumentó en más de 625.000, hasta superar los 5,3 millones, mientras que entre los varones se sumaron otros 621.000, con un total de casi 5,37 millones que no cuentan con cobertura privada de salud.

Si se pone la lupa puntualmente en lo sucedido en las principales obras sociales se observa que la única que creció en afiliados en este periodo fue OSDEPYM, es decir, obra social de los monotributistas, que aumentó desde noviembre 2023 un 154%. El resto presentó caídas, OSECAC (Comercio) -20,2%, OSPRERA (trabajadores rurales) –15,9%, OSPCN (estatales) -19,1%, OSPeCon (Construcción) -25,4% e incluso OSPe (trabajadores petroleros) cayó -5,1%.

Esto ocurrió en un escenario donde los aumentos mensuales de las cuotas sucedieron a la par de la pérdida de poder de compra de los salarios pero también de la alarmante destrucción de fuentes de trabajo formales: en los últimos tres años se perdieron más de 370.000 empleos registrados, dejando a cada vez más argentinas y argentinos sin aportes y sin cobertura médica, y no solo a los trabajadores sino a todo su grupo familiar.

Otro punto no menor tiene que ver con las franjas etarias ya que en el primer trimestre de 2026, los jóvenes alcanzaron otro «hito» del modelo de La Libertad Avanza (LLA): la mitad de este segmento dependía exclusivamente de la salud pública.

«El 49,9% de los jóvenes de entre 15 a 29 años no contó ni con obra social, ni prepaga ni mutual. Es decir, desde que asumió el gobierno hay 438.790 jóvenes más presionando sobre el sistema de salud pública», indicaron desde el centro de estudios. Se trató del grupo que más creció en términos relativos, con un aumento de más del 15% respecto de 2023.

Por su lado, si se mira por regiones del país, se detectó que la dependencia de la salud pública aumentó en todas las regiones: en Gran Buenos Aires el peso de la población sin obra social, prepaga o mutual pasó del 31% al 36%, en Cuyo del 34% al 38%, en la Patagonia del 22% al 23%, en la Región Pampeana del 30% al 32%, en el NOA de 39% al 40%% y en el NEA escaló del 44% al 46% que no tiene obra social, prepaga o mutual.

Por aglomerados, los mayores aumentos de la población sin prepaga, obra social o mutual se concentraron en Ushuaia – Río Grande con una suba del 47%, seguido por Viedma – Carmen de Patagones que creció 40% y Gran Catamarca (+22%).

 

RECORTE EN MEDICAMENTOS

Los jóvenes no son los únicos afectados por la política de desregulación y desfinanciamiento del sistema de salud nacional. Al respecto, la cantidad de medicamentos vendidos con cobertura del PAMI cayó un 18,5% entre noviembre de 2023 y junio de este año, según relevó el IAG.

 

La tendencia contractiva se mantiene a pesar de que la cantidad de afiliados al organismo creció durante el periodo. En concreto, las ventas mensuales pasaron de alrededor de 17 millones de unidades a fines de 2023 a cerca de 13,7 millones a mediados de 2026.

En paralelo, la cantidad de afiliados al PAMI aumentó de 5,5 millones en noviembre de 2023 a 5,8 millones en ese lapso, lo que representa unos 343.000 beneficiarios más.

De esta manera, los datos muestran una caída en la cantidad de medicamentos adquiridos con cobertura pese al crecimiento de la población afiliada, debido al fuerte encarecimiento de los principales remedios.

Por último, esto ocurrió en una coyuntura donde el golpe al poder adquisitivo de los jubilados es tal que, con el aumento de noviembre (1,9%, equivale a $8.200 más), la mínima apenas compra 1,7 kilos de pan, 1,7 kilos de pollo o apenas 490 gramos de asado.

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