Las tasas de interés sin techo: se dispararon con fuerza y generan incertidumbre en el mercado
La estrategia del Gobierno de salir a absorber pesos para atenuar el impacto sobre la cotización del dólar, provocó una pronunciada alza en las tasas que se pagan los bancos entre sí cuando necesitan dinero urgente. Llegaron a tocar el 80% anual.
- Economía
- Jul 22, 2025
En el cuarto día después de la licitación de emergencia del Tesoro Nacional que buscó absorber los pesos que quedaron disponibles tras la eliminación de las LEFIs, la tasa de caución volvió a dispararse este martes y, en este caso, llegó al 80% TNA, aunque luego bajó con fuerza hasta el 51%, se estima que hubo una fuerte intervención oficial.
La estrategia del Gobierno de salir a absorber pesos para atenuar el impacto sobre la cotización del dólar, provocó una pronunciada alza en las tasas que se pagan los bancos entre sí cuando necesitan dinero urgente.
La suba se profundizó cuando la tasa de caución llegó a tocar el 80% anual, hasta que el gobierno decidió salir a bajarla, de acuerdo con fuentes del mercado financiero. La tasa de caución es un indicador del estado de liquidez en el sistema y refleja cuánto están dispuestos a pagar quienes necesitan dinero urgente.
Según analistas consultados , si esa tasa sube -como está ocurriendo-, es señal de que hay menor disponibilidad de pesos o mayor demanda de financiamiento. Y la disparada impactó sobre toda la curva de bonos en pesos.
Al eliminar las LEFI, que eran Letras del Tesoro utilizadas por los bancos como una inversión segura y rentable a corto plazo, se liberó una enorme cantidad de pesos -entre 10 y 15 billones- que quedaron sin un destino inmediato. Desde el gobierno esperaban que esa liquidez se volcara a las nuevas Lecaps. Sin embargo, esa reinversión no se dio con la intensidad que se proyectaba.
En lugar de apostar fuerte por las Lecaps, los bancos y fondos prefirieron jugar a lo seguro: mantuvieron liquidez o eligieron instrumentos más cortos y menos riesgosos. Hasta este martes, la liquidación en el mercado oficial se sostuvo gracias a las ventas pendientes que los exportadores tenían tiempo de concretar en los 15 días hábiles posteriores. Esa ventana se cerró. En julio, el sector agroindustrial liquidó hasta ahora u$s 3.200 millones (contra u$s 3.800 millones de junio) y se espera que, en las próximas semanas, el ingreso de divisas caiga a un rango mensual de u$s 500 a 1.000 millones.
El Banco Central y el dólar
El Banco Central sigue sin intervenir en el Mercado Libre de Cambios (MLC), pese a la volatilidad creciente, pero forzó una baja en la cotización del tipo de cambio con fuertes ventas de contratos de dólar futuro. El precio oficial bajó 20 pesos este martes hasta los $ 1280 en el Banco Nación. La contracara es que la autoridad monetaria convalida un fuerte aumento de la tasa de interés, con mucha volatilidad en las cauciones a un día.
Lo que pide el FMI
El Fondo Monetario Internacional volvió a remarcar la necesidad de sostener un tipo de cambio flexible -una manera elegante de sugerir una devaluación- que permita acumular reservas, en línea con el programa acordado con la Argentina. Aunque el último informe del organismo pone foco en la estabilidad global y la necesidad de redes de seguridad financiera, el mensaje para la política cambiaria local sigue siendo claro: la acumulación de reservas sigue siendo clave, y la flexibilidad del dólar es una herramienta central para lograrlo.
El mercado financiero argentino transita un equilibrio frágil, sostenido por intervenciones puntuales en futuros, compras esporádicas del Tesoro y la expectativa de una licitación que alivie tensiones de corto plazo. Pero sin los dólares del agro y con un FMI que sigue pidiendo tipo de cambio flexible y acumulación de reservas, el Banco Central y el Tesoro enfrentan semanas donde la estabilidad cambiaria dependerá de su capacidad para manejar la escasa oferta de divisas y un mercado de pesos propenso a la volatilidad.

